Decretos Divinos
Os homens receberam de Deus
inúmeras habilidades,
capacitações e entendimentos diversos.
Muitos parecem ter
uma capacidade de aprender
que parece quase ilimitada.
Todavia,
quando a Deus comparado
o homem é
extremamente limitado
e daí a sua dificuldade
para entender e aceitar
que Deus tenha
os atributos de onisciência,
presciência, onipresença
e onipotência,
pelos quais tudo sabe
e governa na criação.
Isto decorre do fato
de que nada chega à existência
sem que Deus
já o tivesse conhecido,
porque tudo foi decretado
por Ele próprio,
conforme Seu eterno propósito
que se encontra inerentemente
ligado à Sua própria natureza divina.
Ele não criou o mal.
E nada tem a ver com o mal.
Mas sabia que o mal
se manifestaria nos seres morais
que havia criado,
tanto anjos quanto homens.
Mas faria com que
através desta conseqüência,
trouxesse grande glória para Si,
porque isto daria ocasião
a poder exibir
todos os Seus atributos,
tanto de amor, quanto de bondade,
justiça e juízos.
Mas a grande lição
que será aprendida por fim,
por todos os anjos e homens,
quer eleitos ou não eleitos,
é que sem a graça de Deus,
tudo é trevas, ignorância,
maldade e pecado.
Separado de Deus,
conseqüentemente separado
de Sua graça.
Perdido e condenado.
Unido a Deus,
conseqüentemente debaixo
da Sua graça.
Salvo e abençoado.
Decretos Divinos
Los hombres han recibido de Dios
innumerables habilidades,
capacidades y entendimientos diversos.
Muchos parecen tener
una capacidad de aprendizaje
que parece casi ilimitada.
Sin embargo,
cuando comparado con Dios,
el hombre es
extremadamente limitado
y de ahí su dificultad
para entender y aceptar
que Dios tenga
los atributos de omnisciencia,
presciencia, omnipresencia
y omnipotencia,
por los cuales todo lo sabe
y gobierna en la creación.
Esto se debe al hecho
de que nada llega a la existencia
sin que Dios
ya lo hubiera conocido,
porque todo fue decretado
por Él mismo,
conforme a Su eterno propósito
que está inherentemente
ligado a Su propia naturaleza divina.
Él no creó el mal.
Y nada tiene que ver con el mal.
Pero sabía que el mal
se manifestaría en los seres morales
que había creado,
tanto ángeles como hombres.
Pero haría que
a través de esta consecuencia,
traería gran gloria para Sí,
porque esto daría ocasión
para poder exhibir
todos Sus atributos,
tanto de amor, como de bondad,
justicia y juicios.
Pero la gran lección
que será aprendida al final,
por todos los ángeles y hombres,
sean elegidos o no elegidos,
es que sin la gracia de Dios,
todo es oscuridad, ignorancia,
maldad y pecado.
Separado de Dios,
consecuentemente separado
de Su gracia.
Perdido y condenado.
Unido a Dios,
consecuentemente bajo
Su gracia.
Salvo y bendecido.