395px

Amantes de Beijing

A Hundred Birds

Beijing LOVERS

iu koto kika nai
kawaii kimi o saratte
tougenrou no heya
kankin shi maseu
kinu shusu ribon de
mekakushi shi tara
hibotan no tsubomi ni seppun o

kikeyo kike sono mimi
watashi no koe o
yuki sari shi hi o kou
utahime no kyoki

koko ha muma no kanata
koi nakigara no itowashiki yubisaki
aa kimi yo omoishiru ga ii

shitan no nedoko ni
kimi no toiki ha yoku niau
ito amaki kemuri
kuchiutsushi shi maseu
kohaku no suhada ni
raden no you ni kirameku
irezumi o hora se tai

miyo goran sono me de
watashi no sugata
usuyami matoi mau
odoriko no higi

tensoku no nioi zo se shi peishin no
yoru ha towa o katari
waga ai no fumetsu o kataran

warae warau ga ii oroka na ware o
hametsu ni michibikare anata o kouru
yogoto hara no naka ni haramu ha honoo
onna tachi ha nani o moyasu tame ai o umu

miyo goran sono me de
watashi no mune no
chimamire te habataku
magadori no kyouki

koko ha yume saihate
yomotsu koi zaka ito yasashi houyou
aa kimi yo omoidasu ga ii

Amantes de Beijing

No puedo escuchar nada
Llevándote, que eres lindo
En la habitación de la Torre de la Llama
Puedo restringirte
Con una cinta de seda
Si te vendaras los ojos
Besaría los capullos de hibisco

Escucha, escucha con esos oídos
Mi voz
Cubierta de nieve, enciendo el fuego
La locura de la cantante

Aquí, más allá de los sueños
Las huellas de amor, tus dedos delicados
Ah, cariño, es bueno saberlo

En la cama de abeto
Tu suspiro encaja bien
Hilo dulce, humo
Puedo hacer que te sonrojes
En la piel de ámbar
Brillando como madreperla
Quiero grabar un tatuaje

Mira con esos ojos
Mi figura
Bailando con un velo ligero
El secreto de la bailarina

El olor a incienso, la noche de peishin
Habla de la eternidad
Habla de la inmortalidad de nuestro amor

Ríe, reír está bien
Me guía hacia la destrucción
Enterrado en la ira cada noche, el fuego en el vientre
Las mujeres, ¿qué queman para dar a luz?

Mira con esos ojos
Mi pecho
Manchado de sangre, aleteando
La locura del cuervo

Aquí, en el extremo de los sueños
La colina del amor de Yomotsu, un dulce consuelo
Ah, cariño, es bueno recordarlo

Escrita por: