667 (part. Alano Junio)
São 72, evocados em dois lados para nós, pelos profeta
Quantas chaves precisarei?
No império dos homens, blasfemam injurias a espíritos transcendentais
Que estão aqui, a mais tempo que nós
Dentro de cada um de nós existe um Deus
E ele sangra
A intensa guerra pela luta carnal
Você acreditaria em mim
Se eu disser que conversei com uma árvore
Um pecado uma escolha e seu preço
Valores invertidos e deixados aqui
Não importa os caminhos, sei que vão me levar
Pro mesmo lugar
E alcançar a chave da porta
O elo do bem é o selo com a paz interior
Nós nos tornamos frutos do que pensamos
E ninguém vai te salvar além de você/
Enquanto a noite, que por sinal
Insiste sempre em ficar menor enquanto eu
Entre tragos e copos me afogo ao karma
Sou suspeito, no inquérito milenar
Sou eu quem te encontra nas maiores
Alucinações
Somos nós, nessa nave, sem nomes ou quaisquer rejeitos
Discretos em vários aspectos, prego a humildade pois zelo ao respeito
Pra seguir em vida evitando atritos estanco feridas
Na guerra divina
Da esquizofrenia da busca do eu em mim
Fui fiél ao ódio pra jamais trair o amor
Diabolicamente, sou sua mente
E o ódio se fez carne
Apóstolo de judas filho do abismo
Sua alma eu tomo sem nem avisar
Minto ao dizer ser só o diabo
Sou heresia disgraça, pedra com sangre mesclado
Covardes, quem ajudará o filho da viúva?
Quem abraçará o homem preso a cruz?
Quem irá queimar pra sempre junto ao fogo?
Quem vai se render a luz?
Ninguém
667 (part. Alano Junio)
Son 72, evocados en dos lados para nosotros, por los profetas
¿Cuántas llaves necesitaré?
En el imperio de los hombres, blasfeman injurias a espíritus trascendentales
Que están aquí, desde hace más tiempo que nosotros
Dentro de cada uno de nosotros hay un Dios
Y él sangra
La intensa guerra por la lucha carnal
¿Me creerías
Si te digo que hablé con un árbol?
Un pecado, una elección y su precio
Valores invertidos y dejados aquí
No importan los caminos, sé que me llevarán
Al mismo lugar
Y alcanzar la llave de la puerta
El vínculo del bien es el sello con la paz interior
Nos convertimos en frutos de lo que pensamos
Y nadie te salvará más que tú/
Mientras la noche, que por cierto
Insiste siempre en hacerse más corta mientras yo
Entre tragos y copas me ahogo en el karma
Soy sospechoso, en el interrogatorio milenario
Soy yo quien te encuentra en las mayores
Alucinaciones
Somos nosotros, en esta nave, sin nombres ni rechazos
Discretos en varios aspectos, predico la humildad pues cuido el respeto
Para seguir en vida evitando conflictos, deteniendo heridas
En la guerra divina
De la esquizofrenia de la búsqueda del yo en mí
Fui fiel al odio para jamás traicionar al amor
Diabólicamente, soy tu mente
Y el odio se hizo carne
Apóstol de Judas, hijo del abismo
Tu alma tomo sin siquiera avisar
Miento al decir que soy solo el diablo
Soy herejía, desgracia, piedra con sangre mezclada
Cobardes, ¿quién ayudará al hijo de la viuda?
¿Quién abrazará al hombre preso en la cruz?
¿Quién arderá por siempre junto al fuego?
¿Quién se rendirá a la luz?
Nadie