395px

Tu voz

Agnaldo Rayol

A tua voz

Quero gritar, quero implorar
e já não posso
Muito sofri, muito chorei, por ti
Ouço bater teu coração perto do meu
Ouço tua voz e tu não estas,
diz-me por que?

E ao escutar tua doce voz
Volto a crer, volto a crer
Que existe amor e tu
Quero viver pensando assim
porque te quero
Eu quero crer que nunca mais te afastarás

Mas ao olhar a realidade
Minh'alma chora
Tu já não estás e nunca mais eu te verei
Volto a sentir solidão em minha vida
Tu não estás perto de mim, por que?

E ao escutar tua doce voz
Volto a crer, volto a crer
Que existe amor que existes tu
Quero viver pensando assim porque te quero
Eu quero crer que nunca mais te afastarás

Mas ao olhar a realidade
Minh'alma chora
Tu já não estás e nunca mais eu te verei
Volto a sentir solidão em minha vida
Tu não estás perto de mim, por que?

Ouço tua voz que me diz
te espero, te espero
quero morrer para unir-me a ti
Não posso mais suportar
um castigo tão grande
Sempre a ouvir, sempre a ouvir
Tua voz, tua voz, tua voz...

Tu voz

Quiero gritar, quiero implorar
y ya no puedo
He sufrido mucho, he llorado mucho, por ti
Escucho latir tu corazón cerca del mío
Escucho tu voz y tú no estás,
dime ¿por qué?

Y al escuchar tu dulce voz
Vuelvo a creer, vuelvo a creer
Que existe amor y tú
Quiero vivir pensando así
porque te quiero
Quiero creer que nunca más te alejarás

Pero al mirar la realidad
Mi alma llora
Tú ya no estás y nunca más te veré
Vuelvo a sentir soledad en mi vida
Tú no estás cerca de mí, ¿por qué?

Y al escuchar tu dulce voz
Vuelvo a creer, vuelvo a creer
Que existe amor que existes tú
Quiero vivir pensando así porque te quiero
Quiero creer que nunca más te alejarás

Pero al mirar la realidad
Mi alma llora
Tú ya no estás y nunca más te veré
Vuelvo a sentir soledad en mi vida
Tú no estás cerca de mí, ¿por qué?

Escucho tu voz que me dice
te espero, te espero
quiero morir para unirme a ti
No puedo soportar más
un castigo tan grande
Siempre escuchando, siempre escuchando
tu voz, tu voz, tu voz...

Escrita por: Alain Barrière / Agnaldo Rayol