Parole Parole
Cara, cosa mi succede stasera,
ti guardo ed è come la prima volta.
Che cosa sei,
che cosa sei,
che cosa sei.
Non vorrei parlare.
Che cosa sei.
Ma tu sei la frase d'amore
cominciata e mai finita.
Non cambi mai,
non cambi mai,
non cambi mai.
Tu sei il mio ieri, il mio oggi.
Proprio mai.
E il mio sempre, inquietudine.
Adesso ormai ci puoi provare,
chiamami tormento, dai,
già che ci sei.
Tu sei come il vento
che porta i violini e le rose.
Caramelle non ne voglio più.
Certe volte non ti capisco.
Le rose e violini,
questa sera raccontali a un'altra.
Violini e rose, li posso sentire
quando la cosa mi va, se mi va.
Quando è il momento e dopo si vedrà.
Una parola ancora.
Parole, parole, parole.
Ascoltami.
Parole, parole, parole.
Ti prego.
Parole, parole, parole.
Io ti giuro.
Parole, parole, parole, parole, parole,
soltanto parole, parole tra noi.
Ecco il mio destino, parlarti,
parlarti come la prima volta.
Che cosa sei,
che cosa sei,
che cosa sei.
No, non dire nulla,
c'è la notte che parla.
Che cosa sei.
La romantica notte.
Non cambi mai,
non cambi mai,
non cambi mai.
Tu sei il mio sogno proibito.
Proprio mai.
È vero, speranza.
Nessuno più ti può fermare,
chiamami passione, dai,
hai visto mai.
Si spegne nei tuoi occhi la luna
e si accendono i grilli.
Caramelle non ne voglio più.
Se tu non ci fossi
bisognerebbe inventarti.
La luna ed i grilli
normalmente mi tengono sveglia,
mentre io voglio dormire e sognare
l'uomo che a volte c'è in te, quando c'è.
Che parla meno, ma può piacere a me.
Una parola ancora.
Parole, parole, parole.
Ascoltami.
Parole, parole, parole.
Ti prego.
Parole, parole, parole.
Io ti giuro.
Parole, parole, parole, parole, parole,
soltanto parole, parole tra noi.
Che cosa sei.
Parole, parole, parole.
Che cosa sei.
Parole, parole, parole.
Che cosa sei.
Parole, parole, parole.
Che cosa sei.
Parole, parole, parole, parole, parole,
soltanto parole, parole tra noi.
Palabras, Palabras
Cara, qué me pasa esta noche,
te miro y es como la primera vez.
Qué eres,
qué eres,
qué eres.
No querría hablar.
Qué eres.
Pero tú eres la frase de amor
que empezó y nunca terminó.
Nunca cambias,
nunca cambias,
nunca cambias.
Tú eres mi ayer, mi hoy.
Nunca.
Y mi siempre, inquietud.
Ahora ya puedes intentarlo,
llámame tormento, vamos,
ya que estás aquí.
Tú eres como el viento
que trae violines y rosas.
No quiero más caramelos.
A veces no te entiendo.
Los violines y las rosas,
esta noche cuéntaselas a otra.
Violines y rosas, puedo sentirlos
cuando me apetece, si me apetece.
Cuando es el momento y luego se verá.
Una palabra más.
Palabras, palabras, palabras.
Escúchame.
Palabras, palabras, palabras.
Por favor.
Palabras, palabras, palabras.
Te lo juro.
Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras,
solo palabras, palabras entre nosotros.
Aquí está mi destino, hablarte,
hablarte como la primera vez.
Qué eres,
qué eres,
qué eres.
No, no digas nada,
la noche habla.
Qué eres.
La romántica noche.
Nunca cambias,
nunca cambias,
nunca cambias.
Tú eres mi sueño prohibido.
Nunca.
Es verdad, esperanza.
Nadie puede detenerte más,
llámame pasión, vamos,
has visto alguna vez.
La luna se apaga en tus ojos
y los grillos se encienden.
No quiero más caramelos.
Si tú no estuvieras
habría que inventarte.
La luna y los grillos
normalmente me mantienen despierta,
mientras quiero dormir y soñar
con el hombre que a veces está en ti, cuando está.
Que habla menos, pero puede gustarme a mí.
Una palabra más.
Palabras, palabras, palabras.
Escúchame.
Palabras, palabras, palabras.
Por favor.
Palabras, palabras, palabras.
Te lo juro.
Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras,
solo palabras, palabras entre nosotros.
Qué eres.
Palabras, palabras, palabras.
Qué eres.
Palabras, palabras, palabras.
Qué eres.
Palabras, palabras, palabras.
Qué eres.
Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras,
solo palabras, palabras entre nosotros.
Escrita por: G. Del Re / G. Fierro / L. Chiosso