R.M.
Tus ojos ya no me miran,
son tus labios dos mentiras;
tu lengua, insulto y caricia, pero así me siento viva.
Prefiero ser pura sangre y que me tires de las bridas
que una muñeca de jade, un adorno en tu vitrina.
Por eso rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida.
Prefiero que tú me mates que morirme cada día.
Rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida.
Prefiero que tú me mates que morirme cada día.
Tus manos son dos cadenas, mi placer y mi agonía.
Con una me das cariño, con la otra me dominas.
Prefiero sentir la espuela que me hincas cada día
a ser la flor que en un vaso olvidaste en una esquina.
Por eso rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida.
Prefiero que tú me mates que morirme cada día.
Rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida.
Prefiero que tú me mates que morirme cada día.
Rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida.
Prefiero que tú me mates que morirme cada día.
R.M.
Your eyes don't look at me anymore,
your lips are two lies;
your tongue, insult and caress, but that's how I feel alive.
I'd rather be pure blood and have you pull the reins on me
than a jade doll, an ornament in your showcase.
So break me, kill me, but don't ignore me, no, my life.
I'd rather you kill me than die every day.
Break me, kill me, but don't ignore me, no, my life.
I'd rather you kill me than die every day.
Your hands are two chains, my pleasure and my agony.
With one you give me affection, with the other you dominate me.
I'd rather feel the spur you stick into me every day
than be the flower you forgot in a corner.
So break me, kill me, but don't ignore me, no, my life.
I'd rather you kill me than die every day.
Break me, kill me, but don't ignore me, no, my life.
I'd rather you kill me than die every day.
Break me, kill me, but don't ignore me, no, my life.
I'd rather you kill me than die every day.