Mãos entrelaçadas
Sentir que somos importantes para alguém,
é simplesmente sentir a vida, o sonho,
principalmente se este alguém
é importante para nós.
Amor meu, vamos passear pelos campos,
mares, jardins floridos,
enfim, vamos dar as mãos e neste contato,
sentir as diferentes emoções
transmitidas pelos nossos corações.
É preciso sonhar para viver os sonhos,
pois através deles é que nos realizamos na vida,
com você sinto o brilho das estrelas,
e até começo a contá-las...
A lua está mais bela, pois percebe que em nossos corações,
o amor floresce.
Cada flor parece ter mais vida,
o sol ilumina nossos rostos, querendo mostrar à natureza,
como é bom AMAR!
Nestes prados verdejantes, vamos sentar debaixo do Ipê florido,
admirar as flores campestres e sentir que o silêncio existe.
Sempre existiu nos campos, dando espaço
aos sons que a própria natureza emite,
o cantar dos pássaros, o farfalhar das árvores...
Continuamos de mãos dadas, você colhe uma pequena
flor do campo
e coloca em meus cabelos.
Então eu sinto que o amor existe,
Deus está ali conosco, e como é belo AMAR!
Manos entrelazadas
Sentir que somos importantes para alguien,
es simplemente sentir la vida, el sueño,
principalmente si esa persona
es importante para nosotros.
Amor mío, vamos a pasear por los campos,
mares, jardines floridos,
en fin, vamos a tomar nuestras manos y en este contacto,
sentir las diferentes emociones
transmitidas por nuestros corazones.
Es necesario soñar para vivir los sueños,
porque a través de ellos es que nos realizamos en la vida,
contigo siento el brillo de las estrellas,
e incluso comienzo a contarlas...
La luna está más hermosa, pues percibe que en nuestros corazones,
el amor florece.
Cada flor parece tener más vida,
el sol ilumina nuestros rostros, queriendo mostrar a la naturaleza,
¡qué bueno es AMAR!
En estos prados verdeantes, vamos a sentarnos bajo el lapacho florecido,
admirar las flores campestres y sentir que el silencio existe.
Siempre ha existido en los campos, dando espacio
a los sonidos que la propia naturaleza emite,
el cantar de los pájaros, el susurro de los árboles...
Seguimos de manos entrelazadas, tú recoges una pequeña
flor del campo
y la pones en mi cabello.
Entonces siento que el amor existe,
Dios está allí con nosotros, ¡y qué hermoso es AMAR!