O ocaso de Sofia
Abri meus olhos, ouvia apenas o meu pulso e a minha respiração, e vi, pela primeira vez, que entre o céu que vejo e o chão no qual rastejo, não há nada.
El atardecer de Sofía
Abrí mis ojos, solo escuchaba mi pulso y mi respiración, y vi, por primera vez, que entre el cielo que veo y el suelo en el que arrastro, no hay nada.