395px

Nacidos en el Fuego

Ana Patricia

Nascidos No Fogo

O crente nasce no fogo, caminha no fogo
Trabalha no fogo, se reveste no fogo
Se a fornalha aquecer, se é para o crente vencer
Deus vem pra dentro do fogo

A ordem foi dada e a estátua pronta já está
Povos e nações já estão reunidos
Perante o rei diante do altar, e o rei da a ordem
Para todo o povo então escutar
Quando se ouvir o som dos instrumentos, perante a estátua tem que se dobrar

E dando o primeiro toque imediatamente o povo se prostrou
Mas ali tinham três jovens, que nada iria abalar sua fé
Sadraque Mesaque e Abednego
Perante a estátua ficaram de pé
Então aqueceram a fornalha, em um grau tão forte sete vezes mais
E os três indo em direção a ela, em momento algum olharam para trás
Foram lançados na fornalha ardente
E o rei entrou em desespero, como é que eu dou a ordem
Joguem os três homens e tem um quarto homem, andando ali no meio

Enquanto eles andavam o povo se levantava
O rei se preocupava ali sem entender
A chama estava tão forte mais não consumia
Pois ali havia o Deus de poder
Foi tanto movimento naquele momento e bem lá do alto ouço o rei falar
A partir de hoje, só ao Deus dos céus, iremos adorar

O crente nasce no fogo

Nacidos en el Fuego

El creyente nace en el fuego, camina en el fuego
Trabaja en el fuego, se reviste en el fuego
Si el horno se calienta, si es para que el creyente venza
Dios viene dentro del fuego

La orden fue dada y la estatua ya está lista
Pueblos y naciones ya están reunidos
Ante el rey, frente al altar, el rey da la orden
Para que todo el pueblo escuche
Cuando se escuche el sonido de los instrumentos, ante la estatua deben inclinarse

Y al dar el primer toque, inmediatamente el pueblo se postró
Pero allí había tres jóvenes, nada podría sacudir su fe
Sadraque, Mesaque y Abednego
Frente a la estatua se mantuvieron firmes
Entonces calentaron el horno, a una temperatura tan alta siete veces más
Y los tres se dirigieron hacia él, sin mirar atrás en ningún momento
Fueron arrojados al horno ardiente
Y el rey entró en desesperación, ¿cómo doy la orden?
Arrojen a los tres hombres y hay un cuarto hombre caminando entre ellos

Mientras caminaban, la gente se levantaba
El rey se preocupaba sin entender
La llama era tan fuerte pero no los consumía
Porque allí estaba el Dios poderoso
Hubo tanto movimiento en ese momento y desde lo alto escucho al rey decir
A partir de hoy, solo adoraremos al Dios de los cielos

El creyente nace en el fuego

Escrita por: Samuel Félix