El Hombre Que Escaló Murallas
Entre las montañas y un lugar
Vivía un hombre junto al mar
Donde se decía que los hombres nunca lloran
Donde las espinas se guardaban en las sombras
Y de las batallas que vivió
No existen fotografías
Ni medallas, ni trofeos, ni repisas
Solamente le quedaron las heridas
Tal vez el silencio lo cubrió
De todo lo que sentía
No contaba nunca nadie su dolor
En el pueblo muchos le tenían pavor
Y es que así aprendió a defenderse de la vida
Una mano con su escudo y la otra en su familia
Con batallas escondidas caminando cuesta arriba
Intentando que sus hijos aprendieran qué es la vida
Él hacía todo lo que estaba en sus manos
Él peleaba con dragones
En su casa con un mago
Que cantaba
Lo que el corazón callaba
Ese hombre escaló murallas sin que nadie se enterara
Ese hombre levantó su casa desde cada madrugada
Ese hombre recibió las flechas que llegaban a la puerta
Y mirando hacia su casa donde estaba su familia
Con las flechas en la espalda y sin quejarse de la herida
Sonreía
Con la mirada de un hombre
Con el corazón de un niño
No diré que era perfecto
Él también sentía miedo
También era vulnerable
Y no tenía superpoderes
Pero ahora más que nunca
Sé que él era un superhéroe
Y de carácter fuerte, pero el alma alegre
Disfrutaba a sus amigos, a su esposa y a sus hijos
Y con una carcajada inconfundible
En el pueblo se sabía que llegabas y reía
Y él hacía todo lo que estaba en sus manos
Descifrando sus fantasmas
Entendiendo a ese mago que cantaba
Lo que el corazón callaba
Ese hombre escaló murallas sin que nadie se enterara
Ese hombre levantó su casa desde cada madrugada
Ese hombre recibió las flechas que llegaban a la puerta
Y mirando hacia su casa donde estaba su familia
Con las flechas en la espalda y sin quejarse de la herida
Sonreía
Ese hombre escaló murallas sin que nadie se enterara
Ese hombre levantó su casa desde cada madrugada
Ese hombre recibió las flechas que llegaban a la puerta
Y mirando hacia su casa donde estaba su familia
Con las flechas en la espalda y sin quejarse de la herida
Sonreía
Der Mann, der Mauern erklomm
Zwischen den Bergen und einem Ort
Lebte ein Mann am Meer
Wo man sagte, dass Männer niemals weinen
Wo die Dornen im Schatten verborgen blieben
Und von den Kämpfen, die er durchlebte
Gibt es keine Fotografien
Keine Medaillen, keine Trophäen, keine Regale
Nur die Wunden blieben ihm zurück
Vielleicht hat ihn die Stille umhüllt
Von all dem, was er fühlte
Niemand sprach je über seinen Schmerz
Im Dorf hatten viele Angst vor ihm
So lernte er, sich im Leben zu verteidigen
Eine Hand mit seinem Schild und die andere bei seiner Familie
Mit versteckten Kämpfen den Berg hinauf
Versuchte er, seinen Kindern zu zeigen, was das Leben ist
Er tat alles, was in seiner Macht stand
Er kämpfte gegen Drachen
In seinem Haus mit einem Zauberer
Der sang
Was das Herz verschweigt
Dieser Mann erklomm Mauern, ohne dass es jemand bemerkte
Dieser Mann baute sein Haus jeden Morgen neu auf
Dieser Mann erhielt die Pfeile, die an die Tür kamen
Und schaute zu seinem Haus, wo seine Familie war
Mit den Pfeilen im Rücken und ohne sich über die Wunde zu beschweren
Lächelte er
Mit dem Blick eines Mannes
Mit dem Herzen eines Kindes
Ich sage nicht, dass er perfekt war
Auch er hatte Angst
Er war auch verletzlich
Und hatte keine Superkräfte
Aber jetzt mehr denn je
Weiß ich, dass er ein Superheld war
Und von starkem Charakter, aber mit einer fröhlichen Seele
Genoss er seine Freunde, seine Frau und seine Kinder
Und mit einem unverwechselbaren Lachen
Wusste man im Dorf, dass du kamst und er lachte
Und er tat alles, was in seiner Macht stand
Entschlüsselte seine Gespenster
Verstand den Zauberer, der sang
Was das Herz verschweigt
Dieser Mann erklomm Mauern, ohne dass es jemand bemerkte
Dieser Mann baute sein Haus jeden Morgen neu auf
Dieser Mann erhielt die Pfeile, die an die Tür kamen
Und schaute zu seinem Haus, wo seine Familie war
Mit den Pfeilen im Rücken und ohne sich über die Wunde zu beschweren
Lächelte er
Dieser Mann erklomm Mauern, ohne dass es jemand bemerkte
Dieser Mann baute sein Haus jeden Morgen neu auf
Dieser Mann erhielt die Pfeile, die an die Tür kamen
Und schaute zu seinem Haus, wo seine Familie war
Mit den Pfeilen im Rücken und ohne sich über die Wunde zu beschweren
Lächelte er