395px

Un naufragio

António Pelarigo

Naufrágio

No meio da claridade
Daquele tão triste dia
Grande, grande era a cidade
E ninguém me conhecia

Rostos, carros, movimentos
Traziam noite e segredo
Só eu me sentia lento
E avançava quase a medo

Só a saudade da pátria
Longínqua, me acompanhava
Quisera voltar à serra
E ouvir o vento e a água brava

Quisera voltar ao bosque
Onde sei que sou lembrado
Voltar às leiras de Afife
E ouvir a canção tão mansa
Do pastor que guarda o gado

Mas nas ruas sinuosas
Ainda o rumor crescera
E eu contemplava assombrado
Minhas mãos ontem com rosas
Minhas mãos hoje de cera

Então passaram por mim
Uns olhos lindos depois
Julguei sonhar vendo enfim
Dois olhos como há só dois

Em todos os meus sentidos
Tive presságios de adeus
E os olhos logo perdidos
Afastaram-se dos meus

Acordei e a claridade
Fez-se maior e mais fria
Grande, grande era a cidade
E ninguém me conhecia

Un naufragio

En medio de la claridad
Desde ese triste día
Grande, grande era la ciudad
Y nadie me conocía

Caras, coches, movimientos
Trajeron la noche y el secreto
Sólo que me sentí lento
Y avanzaba casi con miedo

Sólo el anhelo de la patria
Lejos, ella me acompañó
Ojalá pudiera volver a la montaña
Y escuchar el viento y el agua salvaje

Ojalá pudiera volver al bosque
Donde sé que soy recordado
Volver a las cortezas Afife
Y escuchar la canción tan dulce
Del pastor que guarda el ganado

Pero en las calles sinuosas
Aún así, el rumor había crecido
Y miré embrujada
Mis manos ayer con rosas
Mis manos hoy cera

Luego me pasaron
Hermosos ojos después
Pensé que soñaba con ver al fin
Dos ojos como si sólo hubiera dos

En todos mis sentidos
Tuve presagios de despedida
Y los ojos pronto perdieron
Se alejaron de la mía

Me desperté y la luz
Se hizo más grande y más frío
Grande, grande era la ciudad
Y nadie me conocía

Escrita por: Pedro Homem de Mello / Pedro Rodrígues