395px

¡Ave Estrella de la Mañana!

Arautos do Evangelho

Salve Estrela Matutina!

Salve estrela matutina que nossos passos ilumina
Rasgando a noite mais sombria, anunciais um novo dia
O reino de Maria

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

Antes de Deus criar os montes, os céus, o mar, praias e fontes
Para reinar na terra inteira vos concebeu ó mãe primeira, mistério inefável

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

Salve palácio da Trindade, porta da imensa majestade, em vossos
Olhos contemplamos a luz divina que adoramos, do sol fostes
Aurora

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

Salve ó arca da aliança, sois vós a única esperança, reconciliais, ó
Virgem pura, o criador e a criatura, excelsa medianeira

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

Vós bem sabeis, eu não mereço que escuteis o que vos peço, porquanto
Vós haveis sofrido, não desprezeis o meu gemido, rainha de bondade

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

Oferecer-vos, ó mãe, venho quanto eu posso quanto tenho, meu ser, a vida, meu fervor, Minha alegria e minha dor, a vós tudo entrego

Ó clemente, ó piedosa, ó doce virgem Maria

¡Ave Estrella de la Mañana!

Ave estrella de la mañana que nuestros pasos iluminan
Arrasando la noche más oscura, anuncia un nuevo día
El Reino de María

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Antes de que Dios creara las montañas, los cielos, el mar, las playas y las fuentes
Para reinar en toda la tierra te ha concebido, oh madre primero, misterio inefable

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Salve palacio de la Trinidad, puerta de la inmensa majestad, en su
Los ojos contemplamos la luz divina que adoramos, desde el sol fuiste
Aurora

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Salve, arca del pacto, sois la única esperanza, reconciliaos, oh
Virgen pura, el creador y la criatura, excelente mediadora

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Vosotros sabéis bien, no merezco que oigáis lo que os pido, porque
Has sufrido, no desprecies mi gemido, reina de la bondad

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Para ofrecerte, oh Madre, vengo tanto como pueda lo que tengo, mi ser, mi vida, mi fervor, mi alegría y mi dolor, a ti te doy todo

Oh misericordioso, oh misericordioso, oh dulce virgen María

Escrita por: Monsenhor João Clá Dias