El adicto a la velocidad
Mi pequeño paraíso
Con montañas nevadas
Suaviza mi estado de ánimo
Y suaviza como la harina
A través de la edad y la eternidad
Has criado a un hombre
De amor y ternura
En tu sinceridad me encuentro
Cada huella que piso
En una hermosa noche
Mi poema como un susurro
Me calma
A través de valles y colinas
Pienso en ti
Con esperanza y deseo
Entonces serás mía
Soy tu héroe
Mi esperanza no sabe
Qué te oculta la vista
Con la primavera llegó la valentía
Te vi en el trabajo
Tus humildes ojos
Tan hermosos y azules