Visão de Isaías
No ano em que morreu o rei Uzias
Vi o Senhor sentado num alto e sublime Trono
E Sua Glória enchia todo o templo
E acima dEle, vi Serafins voando
Cada um tinha seis asas e eu contemplava
Com duas cobriam os rostos
Com duas cobriam os pés e com duas voavam
E clamavam uns para os outros exaltando a Deus
Era lindo aquele som que eu ouvia lá do céu
Aquele canto angelical ali me envolveu
E um dizia: Santo, Santo, Santo!
O outro: Santo, Santo, Santo!
Eles voavam e cantavam, dizendo
Santo, Santo, Santo, Santo, Santo!
Com reverência adoravam
Ao Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo!
Numa harmonia sem igual, num coro celestial
O qual eu nunca vi
E os umbrais das portas
Se moveram com a Voz do que clamava
E a casa se encheu de fumaça, oh que glória!
Eu contemplava
E eu disse: Ai de mim que vou perecendo
Eu sou um homem de lábios impuros
E habito no meio de um povo de impuros lábios
E os meus olhos viram o Rei, o Senhor dos Exércitos!
E os meus olhos viram o Rei, o Senhor dos Exércitos!
Mas um dos Serafins voou para mim
Trazendo na mão uma brasa viva
Que tirara do altar com a tenaz
E com ela tocou a minha boca e disse
Eis que isso tocou em teus lábios
E a tua iniquidade foi tirada e purificado o teu pecado!
Depois disso ouvi a voz do Senhor que dizia
A quem enviarei? E quem há de ir por nós?
Então disse eu: Eis-me aqui, eis-me aqui
Envia-me a mim, eis-me aqui, eis-me aqui!
Prostrado, humilhado, rendido, queimado
Tocado, moldado
Sou vaso de barro, pronto para ser usado
Enviado, ordenado, com os lábios queimados
Ordenas e eu falo a todos os povos
A rico a pobre, a leigo a doutor, falarei Senhor
Já não sou mais meu, agora sou Teu
Envia-me a mim
Depois deste encontro, eu sei que estou pronto
Senhor eis-me aqui!
Depois deste encontro, eu sei que estou pronto
Senhor eis-me aqui!
Eis-me aqui, eis-me aqui!
Visión de Isaías
En el año en que murió el rey Uzías
Vi al Señor sentado en un trono alto y sublime
Y Su gloria llenaba todo el templo
Y por encima de Él, vi a los serafines volando
Cada uno tenía seis alas y yo contemplaba
Con dos cubrían sus rostros
Con dos cubrían sus pies y con dos volaban
Y se clamaban unos a otros exaltando a Dios
Era hermoso aquel sonido que escuchaba desde el cielo
Ese canto angelical me envolvió
Y uno decía: ¡Santo, Santo, Santo!
El otro: ¡Santo, Santo, Santo!
Volaban y cantaban, diciendo
Santo, Santo, Santo, Santo, Santo
Con reverencia adoraban
Al Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo
En una armonía sin igual, en un coro celestial
Que nunca antes había visto
Y los dinteles de las puertas
Se movieron con la voz del que clamaba
Y la casa se llenó de humo, ¡oh, qué gloria!
Yo contemplaba
Y dije: ¡Ay de mí que estoy pereciendo!
Soy un hombre de labios impuros
Y habito en medio de un pueblo de labios impuros
¡Mis ojos han visto al Rey, al Señor de los Ejércitos!
¡Mis ojos han visto al Rey, al Señor de los Ejércitos!
Pero uno de los serafines voló hacia mí
Llevando en la mano una brasa encendida
Que había tomado del altar con unas tenazas
Y con ella tocó mi boca y dijo
He aquí que esto ha tocado tus labios
Y tu iniquidad ha sido quitada y purificado tu pecado
Después de esto oí la voz del Señor que decía
¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?
Entonces dije: ¡Aquí estoy, aquí estoy!
Envíame a mí, ¡aquí estoy, aquí estoy!
Postrado, humillado, rendido, quemado
Tocado, moldeado
Soy un vaso de barro, listo para ser usado
Enviado, ordenado, con los labios quemados
Tú ordenas y yo hablaré a todos los pueblos
Al rico, al pobre, al lego, al doctor, hablaré Señor
Ya no soy mío, ahora soy tuyo
Envíame a mí
Después de este encuentro, sé que estoy listo
¡Señor, aquí estoy!
Después de este encuentro, sé que estoy listo
¡Señor, aquí estoy!
¡Aquí estoy, aquí estoy!