In a Wicked Pursuit
Dark-light speed, through ever-never
The ghostly reaper, that evanescent follows
Dark-light speed, through ever-never
With sharp gloomy scythe
Pecaminous stars of night, the dreams
Dark-light speed, through ever-never
Terrifying sight, that tramble the most skeptical ones.
It's like facing the doomsday alone
Even who has many seasons passed by,
Will freeze from head to toe
A detailed portrait is nothing but a shadow,
Of the untold fear
In graveyard dwells, supreme life-taker.
Inside thy dreams
Is where he rules
Swansong of life
Lulaby of death
Black-torn mantle, hiding the skull-shape
With the near danger, all hope fades a+way
Black-torn mantle, hiding the skull-shape
The shining happy memories
Soon turns into ailments, in heart
Black-torn mantle, hiding the skull-shape
The wicked pursuit ends in
Craved dark nails in flesh
The reaper, dread evil incarnated
So close, he feels its breath
That sulphur smell spreads
Woke soaking in blood
Dried heart, in pain, no longer beats
No-used with darkness
His eyes stare the heavy air
Two red static dots
Gazin' the corpse
That agonizes silently
'till death takes over him
En una Búsqueda Malvada
Velocidad oscura-luz, a través de siempre-nunca
El segador fantasmal, que evanescente sigue
Velocidad oscura-luz, a través de siempre-nunca
Con afilada guadaña lúgubre
Estrellas pecaminosas de la noche, los sueños
Velocidad oscura-luz, a través de siempre-nunca
Escena aterradora, que hace temblar a los más escépticos.
Es como enfrentar el día del juicio final solo
Incluso aquellos que han pasado muchas estaciones,
Se congelarán de pies a cabeza
Un retrato detallado no es más que una sombra,
Del miedo innombrable
En el cementerio habita, el supremo segador.
Dentro de tus sueños
Es donde él gobierna
Canto de cisne de la vida
Nana de la muerte
Manto negro desgarrado, ocultando la forma de calavera
Con el peligro cercano, toda esperanza se desvanece
Manto negro desgarrado, ocultando la forma de calavera
Los brillantes recuerdos felices
Pronto se convierten en dolencias, en el corazón
Manto negro desgarrado, ocultando la forma de calavera
La búsqueda malvada termina en
Uñas oscuras anheladas en la carne
El segador, el mal temido encarnado
Tan cerca, siente su aliento
Ese olor a azufre se esparce
Despertó empapado en sangre
Corazón seco, en dolor, ya no late
No acostumbrado a la oscuridad
Sus ojos fijan el aire denso
Dos puntos estáticos rojos
Mirando el cadáver
Que agoniza en silencio
Hasta que la muerte se apodera de él