395px

João Almeida Silva

Banda Golgotha

João Almeida Silva

João Almeida Silva tinha quase dezenove, pensava em que carro poderia ter.
Cursava faculdade, não passava fome, na geladeira sempre tinha o que comer.
Morava com mamãe num grande apartamento e almoçava com papai quando sobrava tempo.
"Não posso me queixar, eu tô na vida boa, sou um cara normal, posso até ficar a toa..."

Pensava como todo mundo pensa.
Vivia como todo mundo vive.
Mas tinha um vazio, como todo mundo tem.

João bebia pouco, não fumava nada.
Não tomava drogas pra não se matar.
Jogava uma pelada prá manter a forma, "afinal de contas, tem que se cuidar".
Saía com os amigos prá zoar um pouco (sexo só com camisinha prá se assegurar).
Tinha uma namorada que era gente boa e pensava sério em um dia se casar.

Pensava como todo mundo pensa.
Vivia como todo mundo vive.
Mas tinha um vazio, como todo mundo tem.

"O que faz a diferença, ser do mal ou ser do bem?"
Não é relativo, não se consegue com dinheiro!
O detalhe que define o futuro após a morte é o contraste entre ser vazio ou ser inteiro.
João, por exemplo, nem fazia idéia de que a vida que levava não levava a nada.
cego ao mais profundo (que fazia falta!),
se achava numa boa, mas andava numa estrada:
uma estrada bonitinha que acabava num abismo,
uma bela aparência que escondia a morte.
Existência maquiada pelo cara lá de baixo
(parecia legal, mas reservava a triste sorte...)

Pensava como todo mundo pensa.
Vivia como todo mundo vive.
Mas ia se dar mal, como muitos vão também.

Ser de Cristo não é fácil.
É difícil ser inteiro
mas quem tem a salvação tá feliz prá eternidade.
João sentia falta, como todo mundo sente.
Ele era mais um órfão sem paternidade.
A gente que tem Pai que nos guarda e guia
tem mais que obrigação de ser luz que brilha.
Tanta gente querendo o pedaço que falta...
vamos dar a eles o pão que traz a vida!

Pensar de um jeito diferente. Viver uma nova existência. E ser diferente do que todo mundo pensa!!

João Almeida Silva

João Almeida Silva tenía casi diecinueve, pensaba en qué auto podría tener.
Estudiaba en la universidad, no pasaba hambre, siempre tenía algo que comer en la nevera.
Vivía con mamá en un gran apartamento y almorzaba con papá cuando tenía tiempo libre.
"No me puedo quejar, estoy teniendo una buena vida, soy un chico normal, incluso puedo holgazanear..."

Pensaba como cualquier persona piensa.
Vivía como cualquier persona vive.
Pero tenía un vacío, como cualquier persona tiene.

João bebía poco, no fumaba nada.
No tomaba drogas para no matarse.
Jugaba al fútbol para mantenerse en forma, "después de todo, hay que cuidarse".
Salía con amigos para pasar un buen rato (sexo solo con condón para asegurarse).
Tenía una novia que era buena persona y pensaba seriamente en casarse algún día.

Pensaba como cualquier persona piensa.
Vivía como cualquier persona vive.
Pero tenía un vacío, como cualquier persona tiene.

"¿Qué marca la diferencia, ser malo o ser bueno?"
¡No es relativo, no se logra con dinero!
El detalle que define el futuro después de la muerte es el contraste entre estar vacío o estar completo.
João, por ejemplo, ni siquiera se daba cuenta de que la vida que llevaba no llevaba a nada.
Ciego a lo más profundo (¡que hacía falta!),
se creía bien, pero caminaba hacia un abismo:
un camino bonito que terminaba en un abismo,
una bella apariencia que escondía la muerte.
Existencia maquillada por el tipo de abajo
(parecía genial, pero reservaba la triste suerte...)

Pensaba como cualquier persona piensa.
Vivía como cualquier persona vive.
Pero le iba a ir mal, como a muchos les va también.

Ser de Cristo no es fácil.
Es difícil estar completo,
pero quien tiene la salvación está feliz por la eternidad.
João sentía la falta, como cualquier persona siente.
Él era otro huérfano sin paternidad.
Nosotros que tenemos un Padre que nos guarda y guía
tenemos más que la obligación de ser luz que brilla.
Tanta gente buscando la pieza que falta...
¡vamos a darles el pan que trae vida!

Pensar de manera diferente. Vivir una nueva existencia. ¡Y ser diferente de lo que cualquier persona piensa!

Escrita por: