No esperes
Que muera
Tu hoguera
No me hará padecer
Ni volveras a ver
Aunque lejos estés
La muerte te seguirá en mi ser
Tú mientes
Ofreces
Y hablas
Con palabras que bien nos podrás convencer
Pero no te olvides
Que todavía rompemos tu ley
No hay razones
Ya no hay razones
No hay Mesías
Ni en qué creer
No hay razones
Ya no hay razones
No hay Mesías
Ni en qué creer
No escondas
Tu alma
En fachada
Hipócrita y cruel
Despiadada, pudres
Se te esconde en la piel
Y lo que quieres es lujo y poder
Sin lucha, no hay gloria
Y la historia, se vuelve a repetir
Un rufián vendrá aquí
A burlarse de ti y a robarse el gobierno
Es el fin
No hay razones
Ya no hay razones
No hay Mesías
Ni en qué creer
No hay razones
Ya no hay razones
No hay Mesías
Ni en qué creer