Vindo do Mato
Vindo do mato para o cachimbo e a fumaça que subia.
E as nuvens só enchendo até que a água descia.
Para molhar a terra num riacho que escorria.
E desaguando num lago, para o pote que se erguia
Sobre a cabeça. E contra a sede se bebia.
Pobre do homem que se esconde na guerra.
E da terra venera só o que se expande.
Pobre daqueles que se dizem espertos,
Mas que libertos, aprisionam-se ao que os tange.
Pobre daqueles que se julgam sensatos,
Mas que de fato, só enxergam os escombros.
Vindo do mato para a cachaça e o aroma que sentia.
Nas rodas de samba e do forró que sacudia
A poeira na noite, até quando o sol nascia.
Sobre o trabalho, a cantiga e a cantoria.
E o suor no rosto para a batalha do dia a dia.
Pobre do homem que se esconde na guerra.
E da terra venera só o que se expande.
Pobre daqueles que se dizem espertos,
Mas que libertos, aprisionam-se ao que os tange.
Pobre daqueles que se julgam sensatos,
Mas que de fato, só enxergam os escombros.
Venido del monte
Venido del monte para el tabaco y el humo que subía.
Y las nubes solo se llenaban hasta que el agua caía.
Para mojar la tierra en un arroyo que corría.
Y desembocando en un lago, para el cántaro que se alzaba
Sobre la cabeza. Y contra la sed se bebía.
Pobre del hombre que se esconde en la guerra.
Y de la tierra venera solo lo que se expande.
Pobre de aquellos que se creen astutos,
Pero que liberados, se aprisionan a lo que los guía.
Pobre de aquellos que se creen sensatos,
Pero que de hecho, solo ven los escombros.
Venido del monte para la caña y el aroma que sentía.
En las rondas de samba y de forró que sacudía
El polvo en la noche, hasta que salía el sol.
Sobre el trabajo, la canción y la cantoria.
Y el sudor en el rostro para la batalla del día a día.
Pobre del hombre que se esconde en la guerra.
Y de la tierra venera solo lo que se expande.
Pobre de aquellos que se creen astutos,
Pero que liberados, se aprisionan a lo que los guía.
Pobre de aquellos que se creen sensatos,
Pero que de hecho, solo ven los escombros.