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El Hombre Viejo

Caetano Veloso

O Homem Velho

O homem velho deixa a vida e morte para trás
Cabeça a prumo, segue rumo e nunca, nunca mais
O grande espelho que é o mundo ousaria refletir os seus sinais
O homem velho é o rei dos animais

A solidão agora é sólida, uma pedra ao sol
As linhas do destino nas mãos a mão apagou
Ele já tem a alma saturada de poesia, soul e rock'n'roll
As coisas migram e ele serve de farol

A carne, a arte arde, a tarde cai
No abismo das esquinas
A brisa leva e traz o olor fulgaz
Do sexo das meninas

Luz fria, seus cabelos têm tristeza de néon
Belezas, dores e alegrias passam sem um som
Eu vejo o homem velho rindo numa curva do caminho de Hebron
E ao seu olhar tudo que é cor muda de tom

Os filhos, filmes, ditos, livros como um vendaval
Espalham-no além da ilusão do seu ser pessoal
Mas ele dói e brilha único, indivíduo, maravilha sem igual
Já tem coragem de saber que é imortal

A carne, a arte arde, a tarde cai
No abismo das esquinas
A brisa leva e traz o olor fulgaz
Do sexo das meninas

El Hombre Viejo

El hombre viejo deja la vida y la muerte atrás
Cabeza en alto, sigue su rumbo y nunca, nunca más
El gran espejo que es el mundo se atrevería a reflejar sus señales
El hombre viejo es el rey de los animales

La soledad ahora es sólida, una piedra al sol
Las líneas del destino en sus manos ya se borraron
Él ya tiene el alma saturada de poesía, soul y rock'n'roll
Las cosas migran y él sirve de faro

La carne, el arte arde, la tarde cae
En el abismo de las esquinas
La brisa lleva y trae el olor fugaz
Del sexo de las chicas

Luz fría, su cabello tiene la tristeza de neón
Bellezas, dolores y alegrías pasan sin un sonido
Veo al hombre viejo riendo en una curva del camino de Hebrón
Y a su mirada todo lo que es color cambia de tono

Los hijos, películas, dichos, libros como un vendaval
Se esparcen más allá de la ilusión de su ser personal
Pero él duele y brilla único, individuo, maravilla sin igual
Ya tiene el valor de saber que es inmortal

La carne, el arte arde, la tarde cae
En el abismo de las esquinas
La brisa lleva y trae el olor fugaz
Del sexo de las chicas

Escrita por: Caetano Veloso