Eternamente Rei
Jesus, o grande Rei da Glória!
Nos infinitos, a sua morada
Mas por nosso mundo, pra salvar o homem, se perdeu
Deu o milagre, abençoou, o Rei mudou!
Veio, o acusaram e negaram
Uma cruz e tão grande prova que passou foi
Naquela cruz morreu Jesus
Às vezes, lembrará o que Ele fez?
Lágrimas dos olhos caem
Furtam suas mãos dos pecados, matou
Jesus clamou: Jerusalém!
O céu parou!
As flores não se abriram!
O Inocuo, a própria luz: Jerusalém!
O véu do templo se rompeu!
O Cordeiro que tombou reviveu!
O Senhor ressuscitou!
Só de lembrar que a nossa cruz
Nossos passarinhos não cantavam!
As marcas das suas mãos e dos seus pés cicatrizaram!
Mas de repente o céu se abriu
A própria luz, o choro
De quem sentia a morte de Jesus!
As casas se abriam ao som dos acordes!
Ouviu-se o cântico que foi muito
Como o véu do templo que se rompeu!
O Espírito Santo dos santos se rompeu
E o Servo desceu vivo como Rei!
Com seu sangue nos comprou para toda a história!
Somos mais que vencedores!
E o véu do templo se rompeu
Vivo está o Mestre ressuscitou!
Vivo está o Senhor, eternamente Rei
Jesus, seu sangue corria quente
Sua boca ardia de sede
Aquela cruz venceu Jesus!
Eternamente Rey
¡Jesús, el gran Rey de la Gloria!
En lo infinito, su morada
Pero por nuestro mundo, para salvar al hombre, se perdió.
Hizo el milagro, bendijo, ¡el Rey cambió!
Vino, lo acusaron y negaron
Una cruz y tan grande prueba que pasó fue
En esa cruz murió Jesús.
¿A veces recordarás lo que Él hizo?
Lágrimas de los ojos caen
Roban sus manos de los pecados, mató.
¡Jesús clamó: Jerusalén!
¡El cielo se detuvo!
¡Las flores no se abrieron!
El Inocente, la propia luz: ¡Jerusalén!
¡El velo del templo se rasgó!
¡El Cordero que cayó revivió!
¡El Señor resucitó!
Solo de recordar que nuestra cruz
¡Nuestros pajaritos no cantaban!
¡Las marcas de sus manos y de sus pies cicatrizaron!
Pero de repente el cielo se abrió
La propia luz, el llanto
De quien sentía la muerte de Jesús.
¡Las casas se abrían al son de los acordes!
Se oyó el cántico que fue mucho
¡Como el velo del templo que se rasgó!
El Espíritu Santo de los santos se rompió
Y el Siervo descendió vivo como Rey!
¡Con su sangre nos compró para toda la historia!
¡Somos más que vencedores!
Y el velo del templo se rasgó
¡Vivo está el Maestro, resucitó!
¡Vivo está el Señor, eternamente Rey!
Jesús, su sangre corría caliente
Su boca ardía de sed
¡Esa cruz venció a Jesús!
Escrita por: Lilian Adrião