These Fields are Lurking (Seven Pairs of Demon Eyes)
There he lies; haunted, hunted, beaten, tortured, hanged and eaten. Encumbered by the past of these seven apparitions.
"Where am I?" "Did I just die?" No one in sight. Scanning his surroundings for where they might lie.
The Prisoners, one by one, left him traumatized. Now only seven empty stakes pierce a blood red sky.
He runs but stumbles, tries to crawl, to flee from this macabre scene. With broken bones, blind and shocked, can't comprehend what he has seen.
The wet earth trembles and war winds howl like Wehrmacht-wolves on hungry prowl. "These fields are more than I can see! I cannot take this!"
These fields are lurking as black hail falls like ashen blades. These fields are closing in to bury him with frozen spades.
On bitter taste of blood he gags. Dragging on with broken legs to break loose from the horrid stench of burning lives and burning flags.
With elbows through the mud he drags himself forward! Forward! "I shall escape this plot. I must! I will!"
The wind lies down and the earth stands still. Black hail fire stings no more. Dear lord above, did I escape that hellish place of gore?
He ends up where it all began. Seven pair of demon eyes. Seven fearsome demon smiles.
Trapped in a paranormal chain. Bound to suffer endless warfare, torture, fear and pain.
So ends this tale of fates aligned. A prophecy of war entwined into bloody knots that won't unwind. This ominous recording is all that's left behind:
"Sunday, October third, 6 p.m. rain..."
Estos Campos Acechan (Siete Pares de Ojos Demoníacos)
Allí yace; atormentado, cazado, golpeado, torturado, colgado y devorado. Afligido por el pasado de estas siete apariciones.
"¿Dónde estoy?" "¿Acaso acabo de morir?" Nadie a la vista. Escaneando sus alrededores para encontrar dónde podrían estar.
Los prisioneros, uno por uno, lo dejaron traumatizado. Ahora solo siete estacas vacías atraviesan un cielo rojo sangre.
Corre pero tropieza, intenta arrastrarse, huir de esta escena macabra. Con huesos rotos, ciego y aturdido, no puede comprender lo que ha visto.
La tierra húmeda tiembla y los vientos de guerra aúllan como lobos de la Wehrmacht en busca de presas hambrientas. ¡Estos campos son más de lo que puedo ver! ¡No puedo soportar esto!
Estos campos acechan mientras cae granizo negro como cuchillas cenicientas. Estos campos se cierran para enterrarlo con palas congeladas.
Con un sabor amargo de sangre se atraganta. Arrastrándose con piernas rotas para liberarse del horrible hedor de vidas y banderas ardiendo.
¡Con los codos en el barro se arrastra hacia adelante! ¡Hacia adelante! "¡Escaparé de esta trama. ¡Debo! ¡Lo haré!"
El viento se calma y la tierra se queda quieta. El granizo negro ya no arde. ¡Dios mío, ¿logré escapar de ese lugar infernal de horror?
Termina donde todo comenzó. Siete pares de ojos demoníacos. Siete sonrisas demoníacas temibles.
Atrapado en una cadena paranormal. Obligado a sufrir una guerra interminable, tortura, miedo y dolor.
Así termina este cuento de destinos alineados. Una profecía de guerra entrelazada en nudos sangrientos que no se desatarán. Esta grabación ominosa es todo lo que queda:
"Domingo, tres de octubre, 6 p.m. lluvia..."