Pasodoble Torero a Gerald Brenan
(A don Geraldo Brenan que echó
a los aires del mundo un águila llamada Alpujarra.)
Le voy a dedicar con to mi corazón
un pasodoble a Gerald Brenan.
Pasodoble de sol de clavel reventón
como si un torero fuera.
Y que nadie me hable de Londón
ni ¡eches de britin ni cambrí.
Yegen, Alpujarra, Andalucía, Granada -su alegría-
y rosas de Alhaurín.
Y decirle bajico, mu bajico limón,
azulina y yerbagüena.
Y la casa encalá y el vino de Albondón
y una sillica en la puerta.
-Y a las güenas tardes tenga usted don Gerardo.
Vaya animación-
-Mucho forastero últimamente
que no deja la gente vivir ni a Dios-
Estribillo
¡Ay! Alpujarra, Alpujarra.
Qué grandes son las estrellas mas grandes
Los corazones olé y viva Gerald Brenan.
Cierro los ojos y te siento aunque de ti yo
Esté lejos. ¡Ay! Alpujarra, Alpujarra,
¡ay! Alpujarra... Yo te voy a cantar de
Lo jondo de mí y con palabras del pueblo.
Tú te fuiste Sultán de la Cencia llustrá.
Un trovero alpujarreño. Y te voy a
cantar regorviura, prenda, algarabitos y
balate, menda, capuana, jamucuco, olé
y de trabuco: ¡Viva tu madre! Al estribillo
Pasodoble Torero voor Gerald Brenan
(Aan de heer Gerald Brenan die
naar de wereld een adelaar genaamd Alpujarra stuurde.)
Ik ga met heel mijn hart
een pasodoble aan Gerald Brenan wijden.
Pasodoble van zon, van knallende anjers
alsof hij een torero was.
En laat niemand me over Londen praten
of het Britse gedoe of de Cambrí.
Yegen, Alpujarra, Andalusië, Granada -zijn vreugde-
en rozen uit Alhaurín.
En hem zachtjes zeggen, heel zachtjes citroen,
azuurblauw en yerbagüena.
En het huis gewit en de wijn uit Albondón
en een stoeltje bij de deur.
- En goede middag, mijnheer Gerardo.
Wat een levendigheid -
- Veel vreemdelingen de laatste tijd
die de mensen niet met rust laten, zelfs God niet -
Refrein
¡Ay! Alpujarra, Alpujarra.
Hoe groot zijn de sterren, nog groter.
De harten, olé en leve Gerald Brenan.
Ik sluit mijn ogen en voel je, ook al ben ik ver weg van jou.
¡Ay! Alpujarra, Alpujarra,
¡ay! Alpujarra... Ik ga je zingen van
de diepte van mij en met woorden van het volk.
Jij ging, Sultan van de verlichte Cencia.
Een troubadour uit Alpujarra. En ik ga je
zingen over regorviura, prenda, algarabitos en
balate, menda, capuana, jamucuco, olé
en van trabuco: ¡Leef je moeder! Naar het refrein.