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Die Frauen vom Cuá

Carlos Mejia Godoy

Las Mujeres Del Cuá

Voy a hablarles, compañeros, de las mujeres del Cuá
Que bajaron de los cerros, por orden del general
De la Maria Venancia y de la Amanda Aguilar
Dos hijas de la montaña que no quisieron hablar

Ay, ay, a nadie, vimos pasar
La noche negra se traga aquel llanto torrencial
Ay, ay, la patria llorando está
Parecen gritos de parto los que se oyen por allá

Dicen que Chico González no lo volvieron a ver
De noche se lo llevaron para nunca más volver
A Esteban y a Juan Hernández los subieron al avión
Y al aterrizar más tarde ya nadie más los miró

Ay, ay, a nadie, vimos pasar
La noche negra se traga aquel llanto torrencial
Ay, ay, la patria llorando está
Parecen gritos de parto los que se oyen por allá

A la Cándida Martinez
Un guardia la conminó
Vení, chavala, le dijo
Lavame este pantalón

La cipota campesina
Fue mancillada ahí nomás
Y Tacho, desde un afiche
Reía en el Taquezal

Ay, ay, a nadie, vimos pasar
La noche negra se traga aquel llanto torrencial
Ay, ay, la patria llorando está
Parecen gritos de parto los que se oyen por allá

Retoñaban los quequisques
Estaba la milpa en flor
Cuando a la pobre Matilde
La patrulla la agarró

La indita abortó sentada
Con tanta interrogación
Me lo contó la quebrada
Que baja del septentrión

Ay, ay, a nadie, vimos pasar
La noche negra se traga aquel llanto torrencial
Ay, ay, la patria llorando está
Parecen gritos de parto los que se oyen por allá

Voy a hablarles, compañeros, de las mujeres del Cuá
Que bajaron de los cerros, por orden del general
De la María Venancia y de la Amanda Aguilar
Dos hijas de la montaña que no quisieron hablar
Dos hijas de la montaña que no quisieron hablar

Die Frauen vom Cuá

Ich will euch erzählen, Kameraden, von den Frauen vom Cuá
Die von den Hügeln kamen, auf Befehl des Generals
Von der Maria Venancia und der Amanda Aguilar
Zwei Töchter der Berge, die nicht sprechen wollten

Oh, oh, niemanden sahen wir vorbeigehen
Die schwarze Nacht verschlingt jenen strömenden Schmerz
Oh, oh, das Vaterland weint
Es scheinen Schreie der Geburt zu sein, die man dort hört

Man sagt, Chico González sah man nie wieder
In der Nacht nahmen sie ihn mit, um nie zurückzukehren
Esteban und Juan Hernández wurden ins Flugzeug gebracht
Und als sie später landeten, sah sie niemand mehr

Oh, oh, niemanden sahen wir vorbeigehen
Die schwarze Nacht verschlingt jenen strömenden Schmerz
Oh, oh, das Vaterland weint
Es scheinen Schreie der Geburt zu sein, die man dort hört

Die Cándida Martinez
Wurde von einem Wächter aufgefordert
Komm her, Mädchen, sagte er
Wasch mir diese Hose

Das Landmädchen
Wurde dort entwürdigt
Und Tacho, von einem Plakat
Lachte im Taquezal

Oh, oh, niemanden sahen wir vorbeigehen
Die schwarze Nacht verschlingt jenen strömenden Schmerz
Oh, oh, das Vaterland weint
Es scheinen Schreie der Geburt zu sein, die man dort hört

Die Quequisques sprossen
Die Felder blühten
Als die arme Matilde
Von der Patrouille erwischt wurde

Die Indigene abortierte sitzend
Mit so vielen Fragen
Erzählte es mir der Bach
Der aus dem Norden fließt

Oh, oh, niemanden sahen wir vorbeigehen
Die schwarze Nacht verschlingt jenen strömenden Schmerz
Oh, oh, das Vaterland weint
Es scheinen Schreie der Geburt zu sein, die man dort hört

Ich will euch erzählen, Kameraden, von den Frauen vom Cuá
Die von den Hügeln kamen, auf Befehl des Generals
Von der Maria Venancia und der Amanda Aguilar
Zwei Töchter der Berge, die nicht sprechen wollten
Zwei Töchter der Berge, die nicht sprechen wollten

Escrita por: Carlos Mejia Godoy