Veni, veni, venías
Veni, veni, venías.
Veni, veni, venías,
no me hagas morir
hirca, hirca, nazaza,
trillirivos...
Tu hermoso rostro,
tus ojos brillantes,
tu melena,
¡oh qué clara apariencia!
Rosa más rubicunda,
lirio más blanco,
más hermosa que todas,
¡siempre en ti me glorío!