Experiencia
Me sinto só e sem saber porque, já que me encontro em meio a uma grande multidão
Estou tão só, com a minha própria dor, desesperada e aflita não encontro a solução
Eu ja pensei: pra mim não há saida e as minhas lágrimas, ensaiam a minha despedida
De um mundo vão, onde vivi, sem alegria e sem amor.
Posso contar, dizer, mostrar, provar, o que passei
Na ilusão de encontrar respostas para o meu viver
Desiludida andei, num poço me afundei
E achei que a morte era o melhor pra mim
Mas derrepente escuto a Tua doce voz a me dizer:
Estou aqui oh filho meu nunca jamais te abandonei!
E a experiencia que eu vivi foi infinita e sem aigual
E achei então a alegria de viver e sou feliz!
Eu ja pensei: pra mim não há saida e as minhas lágrimas, ensaiam a minha despedida
De um mundo vão, onde vivi, sem alegria e sem amor.
Posso contar, dizer, mostrar, provar, o que passei
Na ilusão de encontrar respostas para o meu viver
Desiludida andei, num poço me afundei
E achei que a morte era o melhor pra mim
Mas derrepente escuto a Tua doce voz a me dizer:
Estou aqui oh filho meu nunca jamais te abandonei!
E a experiencia que eu vivi foi infinita e sem aigual
E achei então a alegria de viver e sou feliz!
Experiencia
Me siento solo y sin saber por qué, ya que me encuentro en medio de una gran multitud
Estoy tan solo, con mi propio dolor, desesperado y afligido no encuentro la solución
Ya pensé: para mí no hay salida y mis lágrimas ensayan mi despedida
De un mundo vacío, donde viví sin alegría y sin amor.
Puedo contar, decir, mostrar, probar lo que pasé
En la ilusión de encontrar respuestas para mi vivir
Desilusionado anduve, en un pozo me hundí
Y pensé que la muerte era lo mejor para mí.
Pero de repente escucho Tu dulce voz diciéndome:
¡Estoy aquí, oh hijo mío, nunca jamás te abandoné!
Y la experiencia que viví fue infinita y sin igual
Y encontré entonces la alegría de vivir y soy feliz!
Ya pensé: para mí no hay salida y mis lágrimas ensayan mi despedida
De un mundo vacío, donde viví sin alegría y sin amor.
Puedo contar, decir, mostrar, probar lo que pasé
En la ilusión de encontrar respuestas para mi vivir
Desilusionado anduve, en un pozo me hundí
Y pensé que la muerte era lo mejor para mí.
Pero de repente escucho Tu dulce voz diciéndome:
¡Estoy aquí, oh hijo mío, nunca jamás te abandoné!
Y la experiencia que viví fue infinita y sin igual
Y encontré entonces la alegría de vivir y soy feliz!
Escrita por: Célia Santos