395px

No Rechazo la Bola

César Oliveira

Eu não Refugo Bolada

A madrugada traz a aurora nos encontros
O horizonte se adelgaça ao desacito
O sol branindo já nasce todo encarnado
De lombo arcado junto às barras do infinito

Depois que um trago de amargo me aquece a goela
E o meu sombreiro se guasqueia sobre a nuca
A cachorrada se alvorota retoçando
Adivinhando o corcóveo das éguas xucras

As minhas esporas são feitio do Tiarajú
Talvez por isso eu não refugue bolada
As garroneiras eu tirei dum bagual mouro
Metido a touro que se matou numa bolcada

Mas foi da anqueira da lonca de um boi fumaça
Que eu fiz com gosto um sovéu bem macharrão
Que se arrepia quando surge um desaforo
De atar o namoro de cucharra ou de tirão

A cavalhada lá do posto é caborteira
De vez em quando um crinudo se desgoverna
Faz que se assusta e mete as patas nas macegas
Ronca e se nega pra o paysano firmar a perna

Tem um lobuno e um baio cabeça preta
Marca porrada, contrabando da Argentina
E um colorado que de muito me conhece
Inté parece o diabo com couro por cima

Quando tem doma a china me alcança as garras
Reza por mim e aperta um nó no vestido
Pra que o pai velho me proteja a cada volta
Quando se solta corcoveando algum bolido

Pra que o palanque que eu cravei em frente ao rancho
Siga entonado a escorar golpe de potro
Pois algum dia o destino me golpeia
E me volteia pra alcançar garra pros outros!

No Rechazo la Bola

La madrugada trae el amanecer en los encuentros
El horizonte se estrecha lentamente
El sol brillante nace completamente encarnado
Con la espalda arqueada junto a las barras del infinito

Después de un trago amargo que calienta mi garganta
Y mi sombrero se ajusta sobre la nuca
Los perros se alborotan jugueteando
Adivinando el corcoveo de las yeguas salvajes

Mis espuelas son hechas por Tiarajú
Quizás por eso no rechazo la bola
Las cinchas las saqué de un potro oscuro
Que se creía toro y murió en una embestida

Pero fue de la grupa de un toro de humo
Que hice con gusto un lazo bien fuerte
Que se eriza cuando surge un desafío
Para atar el noviazgo de cucharra o de tirón

La caballada del puesto es rebelde
De vez en cuando un caballo se descontrola
Finge asustarse y mete las patas en la maleza
Resopla y se niega a que el paisano le sujete la pierna

Hay un lobo y un bayo cabeza negra
Marca golpes, contrabando desde Argentina
Y un colorado que me conoce mucho
Hasta parece el diablo con cuero encima

Cuando la china doma, me agarra las garras
Reza por mí y aprieta un nudo en el vestido
Para que el viejo padre me proteja en cada vuelta
Cuando se suelta corcoveando algún potro bravo

Para que el palenque que clavé frente al rancho
Siga firme apoyando el golpe del potro
Porque algún día el destino me golpea
Y me da vueltas para encontrar fuerza para los demás!

Escrita por: CESAR OLIVEIRA / Rogerio Villagran