Romaria dos Pirilampos
Sempre que morre um campeiro uma flor brota do chão
Do fundo da escuridão, surge uma luz fogoneira
É um gaúcho que renasce no facho de um pirilampo
Coloreando o breu dos campos com sua aura campeira
Coloreando o breu dos campos com sua aura campeira
Quando a tarde ferra o sono no colo das sesmarias
Eles saem em romaria recorrendo as invernadas
Velando a paz das ovelhas e serpenteando entre o gado
Vão imitando o bailado dos aguapés, nas aguadas
(Nem a lua sai do quarto quando acendem-se os candieiros
Dos gaudérios pirilampos
Pra que as almas dos campeiros, sarandeiem pelos campos) Bis
Quem pensa que a vida acaba se engana no pensamento
Pois a morte é um nascimento de uma nova existência
E os que jazem campereando, entregam o corpo pra o campo
E a alma à um pirilampo, pra iluminar a querência
E a alma à um pirilampo, pra iluminar a querência
Quem nasce pra ser gaúcho e cavalgar pelo pampa
Jamais se prende a uma campa nem se acostuma no chão
E após o pealo divino retornará, com certeza
A sarandear, de alma acesa, pelos confins do rincão
Pra que as almas dos campeiros, sarandeiem pelos campos
Romería de los Luciérnagas
Siempre que muere un campesino una flor brota del suelo
Desde el fondo de la oscuridad, surge una luz titilante
Es un gaucho que renace en el destello de una luciérnaga
Coloreando la oscuridad de los campos con su aura campera
Coloreando la oscuridad de los campos con su aura campera
Cuando la tarde adormece en el regazo de las estancias
Ellos salen en romería recorriendo los corrales
Velando la paz de las ovejas y serpentando entre el ganado
Van imitando el baile de los aguapés, en los arroyos
(Ni la luna sale del cuarto cuando se encienden los candiles
De los gauchos luciérnagas
Para que las almas de los campesinos, bailen por los campos) Bis
Quien piensa que la vida acaba se equivoca en el pensamiento
Pues la muerte es un nacimiento de una nueva existencia
Y los que yacen campereando, entregan el cuerpo al campo
Y el alma a una luciérnaga, para iluminar la querencia
Y el alma a una luciérnaga, para iluminar la querencia
Quien nace para ser gaucho y cabalgar por la pampa
Jamás se ata a una tumba ni se acostumbra al suelo
Y tras el llamado divino regresará, con certeza
A bailar, con el alma encendida, por los confines del rincón
Para que las almas de los campesinos, bailen por los campos