395px

Lâmpana

César Oliveira

Lâmpana

A intempérie quem vem da banda oriental
Se dando volta arrepia o firmamento
Pois o inverno que mete a cara e se ajeita
Trás seus anseios no contraponto dos ventos

Esta lâmpana eu pede boca e se agranda
Virando o pêlo do eguedo da manada
É a promessa de que o tempo será malo
Templando enchentes e aragem fria das geadas

Mais uma vez os ranchos pobres da fronteira
Serão trincheiras dos índios de sangue quente
Por que o inverno desta vez será bagual
E aos poquitos vai castigando está gente

Sorte paisano pois não falta um fogo grande
Que tenha brasa de sobra pra dois parceiros
Quem acolhera corpo e alma, labaredas
Sabe que o frio jamais entanguiu fronteiro

Então mateio num rancho que fiz pra dois
Pena que tantos não têm a mesma sorte
Porque o destino é uma tormenta mui braba
Que aquebranta quem não tem um corpo forte

Mas menos mal que a primavera é uma esperança
Do índio quebra que a vida surra na calma
Se o sol é um poncho que aquenta carne e osso
O frio do inverno não logra o calor da alma

Lâmpana

A la intemperie que viene del lado oriental
Dando vueltas, eriza el firmamento
Pues el invierno que muestra su rostro y se acomoda
Trae sus anhelos en contrapunto con los vientos

Esta lámpara pide boca y se agranda
Volteando el pelaje del rebaño de la manada
Es la promesa de que el tiempo será malo
Templando inundaciones y el frío aire de las heladas

Una vez más los ranchos pobres de la frontera
Serán trincheras de los indios de sangre caliente
Porque el invierno esta vez será bravío
Y poco a poco va castigando a esta gente

Suerte paisano, pues no falta un fuego grande
Que tenga brasas de sobra para dos compañeros
Quien acoja cuerpo y alma, llamas
Sabe que el frío jamás doblegará al fronterizo

Entonces mateo en un rancho que hice para dos
Lástima que muchos no tengan la misma suerte
Porque el destino es una tormenta muy brava
Que quebranta a quien no tiene un cuerpo fuerte

Pero menos mal que la primavera es una esperanza
Del indio quebrado que la vida golpea en la calma
Si el sol es un poncho que abriga carne y hueso
El frío del invierno no logra el calor del alma

Escrita por: Enio Medeiros / Rogerio Villagran