El Hombre de Waco
El espejismo
De Del Río
Estaba ardiendo
En sus ojos
Y el sueño
Se le había escapado
Demasiado consumido
Por su orgullo
Como el solitario
Y alto país
Estaba perdido
En una neblina
Y los pensamientos
De lo que haría
Si descargara
Toda su rabia
El hombre de Waco
La ciudad
Estaba casi en silencio
Mientras pasaba
Los letreros zumbantes
En la esquina
Escuchó risas
Le dio miedo
Lo que encontraría
Empujó
La puerta
Hipnotizado
Por un sonido
Justo entonces
Las lágrimas lo abrumaron
Y su corazón
Comenzó a ahogarse
El hombre de Waco
Fue allí
Donde le disparó
A ella mientras los amantes
Estaban abrazados
Con la bala
Que tenía intención
Para el hombre
Que ocupó su lugar
Lloró
Toda la noche
Mientras hacía
Su escape
Pero la lluvia
Que caía
No podía lavar
Su vergüenza
El hombre de Waco
En las orillas
Del Brazos
Donde crece
El sauce del desierto
El agua clara
Y poco profunda
Simplemente no dirá
Todo lo que sabe
Un momento
De ira ardiente
Puede maldecir a los vivos
A través de los días
Puedes dejar
Que ese río te lleve
Pero nunca podrás
Escapar
El hombre de Waco