AT TELCHI BASADEH
Ha'omnam, ha'omnam od yavo'u yamim
bislichah uvechesed,
vetelchi basadeh, vetelchi bo kahelech hatam.
Umachsof, umachsof kaf raglech yelatef
be'alei ha'aspeset
o shil'fei shibolim yidkeruch vetim'tak d'kiratam.
O matar yasigech be'adat tipotav hadofeket
al k'tefaich, chazech,
tzavarech veroshech ra'anan.
Vetelchi basadeh haratuv
veyirchav bach hasheket
ka'or beshulei he'anan.
Venashamt, venashamt et reicho shel hatelem,
nashom verago'a
vera'it et hashemesh,
bire'i hashlulit hazahov.
Uf'shutim, uf'shutim had'varim,
vechaim, umutar bam lingo'a
umutar le'ehov, umutar umutar le'ehov.
At telchi basadeh levadech,
lo nitzrevet belahat
has'refot badrachim
shesamru me'eimah umidam.
Uveyosher levav shuv
tehi anavah venichna'at
ke'echad had'shaim, ke'achad ha'adam.
EN EL CAMPO IRÁS
En verdad, en verdad vendrán días
con piedad y gracia,
y caminarás por el campo, y caminarás como si fueras allí.
Y suavemente, suavemente tus pies se envolverán
en los senderos
o en los mechones de espigas que se doblarán y acariciarán tu paso.
Y la lluvia te alcanzará con sus gotas intermitentes
en tus hombros, tu pecho,
tus brazos y tu cabeza serán rocío.
Y caminarás por el campo perfumado
y te recostarás en la hierba en silencio
como la luz en las ramas de las nubes.
Y respirarás, respirarás el aroma de la tierra,
tu alma y tu garganta
y verás al sol,
en el resplandor dorado.
Y palabras, palabras dispersas,
y vida, permitida para tocar
permitida para amar, permitida permitida para amar.
En el campo irás sola,
sin ser atrapada por el calor
quemaduras en los caminos
que murmuran miedo y sangre.
Y con riqueza de corazón
que seas humilde y te inclines
como uno de los árboles, como uno de los hombres.