Os Canibais da Sala de Jantar
Se o coração está vazio
A mente não importa.
Se a carne é fraca
Deixe o sangue escorrer…
Nosso corpo padece,
Enquanto o paraíso apodrece
Nas mãos dos grandes da sala de jantar.
Os canibais de plantão,
Os “sanguessugas” do poder…
Pagos para roubar,
Sorrir,
Mentir,
Deixar morrer…
Sucumbir diante da incerteza,
Deixando de herança
O suor que escorre do rosto,
E o coração calejado.
Saber a hora de chorar
E correr em direção ao inevitável.
Ser devorado,
Servir de comida para a nação,
Num mundo onde a paz e a felicidade
Estão em extinção.
Uma evolução desarmônica em construção
A verdade guardada dentro da cabeça
E a senha escondida como outra opção.
Los Caníbales del Comedor
Si el corazón está vacío
La mente no importa.
Si la carne es débil
Deja que la sangre fluya...
Nuestro cuerpo sufre,
Mientras el paraíso se pudre
En manos de los grandes del comedor.
Los caníbales de turno,
Los 'chupasangres' del poder...
Pagados para robar,
Sonreír,
Mentir,
Dejar morir...
Sucumbir ante la incertidumbre,
Dejando como herencia
El sudor que cae de la frente,
Y el corazón curtido.
Saber cuándo llorar
Y correr hacia lo inevitable.
Ser devorado,
Servir de alimento para la nación,
En un mundo donde la paz y la felicidad
Están en extinción.
Una evolución desarmónica en construcción
La verdad guardada dentro de la cabeza
Y la contraseña escondida como otra opción.
Escrita por: Michel Edere / Rafael Barreiros