O Fogo Não Pode Se Apagar
O nosso corpo é holocausto vivo
Devemos colocá-lo no altar
Para queimar a noite inteira
Até o dia clarear
E quando o dia amanhecer
E remover as cinzas do lugar
E colocar a lenha novamente
Porque o fogo não pode se apagar
Não vai se apagar, não, não, não vai
Se o fogo se apaga, o crente cai
Remove as cinzas e bota a lenha
E deixa o fogo de Deus queimar
Não vai se apagar, não, não, não vai
Se o fogo se apaga, o crente cai
Remove as cinzas e bota a lenha
E deixa o fogo de Deus queimar!
A lenha representa o crente
E lenha seca sempre queima muito mais
Vamos encher do poder de Deus
Para vencer a Satanás
E não devemos esquecer
De remover as cinzas do lugar
E colocar a lenha novamente
Porque o fogo não pode se apagar
Não vai se apaga, não, não, não vai
Se o fogo se apaga, o crente cai
Remove as cinzas e bota a lenha
E deixa o fogo de Deus queimar!
Não vai se apaga, não, não, não vai
Se o fogo se apaga, o crente cai
Remove as cinzas e bota a lenha
E deixa o fogo de Deus queimar!
El Fuego No Puede Apagarse
Nuestro cuerpo es un holocausto vivo
Debemos ponerlo en el altar
Para arder toda la noche
Hasta que el día despierte
Y cuando el día amanezca
Y quite las cenizas del lugar
Y ponga la leña de nuevo
Porque el fuego no puede apagarse
No se va a apagar, no, no, no se va
Si el fuego se apaga, el creyente cae
Quita las cenizas y pon la leña
Y deja que el fuego de Dios queme
No se va a apagar, no, no, no se va
Si el fuego se apaga, el creyente cae
Quita las cenizas y pon la leña
Y deja que el fuego de Dios queme!
La leña representa al creyente
Y la leña seca siempre quema mucho más
Vamos a llenarnos del poder de Dios
Para vencer a Satanás
Y no debemos olvidar
Quitar las cenizas del lugar
Y poner la leña de nuevo
Porque el fuego no puede apagarse
No se va a apagar, no, no, no se va
Si el fuego se apaga, el creyente cae
Quita las cenizas y pon la leña
Y deja que el fuego de Dios queme!
No se va a apagar, no, no, no se va
Si el fuego se apaga, el creyente cae
Quita las cenizas y pon la leña
Y deja que el fuego de Dios queme!
Escrita por: Cicero Nogueira