Wandering Cirith Gorgor
Six roses of damnation
thorns of oblivion, dreams unfold.
Stars enlighten a darkened sky
like reminders of ancient stories, still untold.
As shadows dance through the landscape
the dreamy spires now grow bold.
Like statues of gods once fighting autumn wars,
the remains shaped in purest gold.
Silver is the eye that sees it all
reflecting its light on marbled stone.
The beauty of night oppresses his thoughts
at once an eclipse darkens the halls.
He wanders beyond the gates to their kingdom
through cemetaries of dismal dreams and misery.
The snow-covered mountains, so dark and cold
lay hidden in the silence of a deathlike eternity.
The smell of passion and gloomy romanticism
laying over the dusk-filled gardens:
Gardens drenched in the colours of temptation
but hidden in the music of the dead.
The wanderer goes on and on
his kingdom will never be theirs, never.
In bittersweet desire, grim and everlasting
through all times he wanders, alone and forever...
Vagando por Cirith Gorgor
Seis rosas de condena
espinas de olvido, sueños se despliegan.
Estrellas iluminan un cielo oscurecido
como recordatorios de antiguas historias, aún no contadas.
Mientras las sombras bailan por el paisaje
las torres soñadoras ahora se vuelven audaces.
Como estatuas de dioses que una vez lucharon en guerras otoñales,
los restos moldeados en el oro más puro.
Plata es el ojo que todo lo ve
reflejando su luz en piedra marmórea.
La belleza de la noche oprime sus pensamientos
una vez un eclipse oscurece los pasillos.
Él deambula más allá de las puertas hacia su reino
a través de cementerios de sueños lúgubres y miserias.
Las montañas cubiertas de nieve, tan oscuras y frías
se ocultan en el silencio de una eternidad semejante a la muerte.
El olor de la pasión y el románticismo lúgubre
se extiende sobre los jardines llenos de crepúsculo:
Jardines empapados en los colores de la tentación
pero ocultos en la música de los muertos.
El vagabundo sigue adelante
su reino nunca será de ellos, nunca.
En un deseo agridulce, sombrío y eterno
a través de todos los tiempos deambula, solo y para siempre...