Slangin' rocks in the house of God!
We could build a city in a single day,
but in a couple of seconds we would try
to bury our regrets.
They dont make caskets like they used to, with escape buttons.
So grab my chest and slip your fingers
through my ribs, hold on to this blood machine inside
because its all about to end.
¡Vendiendo piedras en la casa de Dios!
Podríamos construir una ciudad en un solo día,
pero en un par de segundos intentaríamos
enterrar nuestros arrepentimientos.
Ya no hacen ataúdes como solían hacerlos, con botones de escape.
Así que agarra mi pecho y desliza tus dedos
entre mis costillas, aférrate a esta máquina de sangre adentro
porque todo está a punto de terminar.