Quando o Sol Brilha na Manhã
Quando o Sol brilha na manhã
Penetrando a fresta em seu quarto
Tocando o seu corpo sem pedir licença
Com o brilho do Sol o sono se acaba
E abre os braços preguiçosa e sensual
A saudade me aperta
E o pensamento continua
E a sede de acordar em seus braços
Me faz tornar o tempo menor
A saudade me aperta
E o pensamento continua
E a sede de acordar em seus braços
Me faz tornar o tempo menor
Quando o Sol brilha novamente
Nasce também em meus olhos
Uma lágrima que diz
Saudade é a distância que faz
Sofrer aquele que te ama
Que te adora e quer te ver
Que faz dentro de si o seu mundo
De amor, ternura e solidão
A saudade me aperta
E o pensamento continua
E a sede de acordar em seus braços
Me faz tornar o tempo menor
A saudade me aperta
E o pensamento continua
E a sede de acordar em seus braços
Me faz tornar o tempo menor
A saudade me aperta
E o pensamento continua
E a sede de acordar em seus braços
Me faz tornar o tempo menor
A saudade me aperta
Cuando el Sol Brilla en la Mañana
Cuando el Sol brilla en la mañana
Entrando por la rendija de tu cuarto
Tocando tu cuerpo sin pedir permiso
Con el brillo del Sol el sueño se va
Y abres los brazos perezosa y sensual
La nostalgia me aprieta
Y el pensamiento sigue
Y las ganas de despertar en tus brazos
Hacen que el tiempo se vuelva menor
La nostalgia me aprieta
Y el pensamiento sigue
Y las ganas de despertar en tus brazos
Hacen que el tiempo se vuelva menor
Cuando el Sol brilla de nuevo
Nace también en mis ojos
Una lágrima que dice
La nostalgia es la distancia que hace
Sufrir a quien te ama
Que te adora y quiere verte
Que hace dentro de sí su mundo
De amor, ternura y soledad
La nostalgia me aprieta
Y el pensamiento sigue
Y las ganas de despertar en tus brazos
Hacen que el tiempo se vuelva menor
La nostalgia me aprieta
Y el pensamiento sigue
Y las ganas de despertar en tus brazos
Hacen que el tiempo se vuelva menor
La nostalgia me aprieta
Y el pensamiento sigue
Y las ganas de despertar en tus brazos
Hacen que el tiempo se vuelva menor
La nostalgia me aprieta
Escrita por: Amado Batista, Reginaldo Sodré