395px

Señor de la Tormenta

Cristina Mel

Senhor da Tempestade

Já era tarde, a noite o céu dominou
No barco jesus e os discípulos
Em alto mar estavam, quando tudo começou
O mestre havia adormecido
Uma tempestade furiosa se levanta
Fazendo o barco todo estremecer
Ondas gigantes se aproximam
O mar revolto em direção ao barco avança
Todos pensaram: - vamos perecer!
Então a cristo ele desafiam:
- mestre não te importa que pereçamos?!
E despertando o mestre, suas mãos levantou
Repreendeu ao vento e ao mar ordenou:
- cala-te, aquieta-te, pois da tempestade eu sou o senhor!

Jeová, senhor da tempestade
Faz parar o vento, tu tens autoridade
Faz o impossível e acalma o mar
Dissolve as ondas, podes ordenar
Faz nos dá bonança e dissipa as trevas
Aviva a esperança e restaura a fé
Tua voz tem o poder
Ordene a tempestade irá te obedecer!

Aleluia (o senhor da tempestade está no mar)
Aleluia (o vento e o mar não podem resistir ao seu mandar)
Aleluia (aquieta-se as águas e pare o vendaval)
Aleluia (o senhor está entre nós!)
Aleluia...

Señor de la Tormenta

Ya era tarde, la noche dominó el cielo
En el barco Jesús y los discípulos
En alta mar estaban, cuando todo comenzó
El maestro se había quedado dormido
Una tormenta furiosa se levanta
Haciendo temblar todo el barco
Olas gigantes se acercan
El mar revuelto avanza hacia el barco
Todos pensaron: - ¡vamos a perecer!
Entonces desafían a Cristo:
- ¡maestro, ¿no te importa que perezcamos?!
Y al despertar el maestro, levantó sus manos
Reprendió al viento y al mar ordenó:
- ¡cállate, aquietate, pues de la tormenta yo soy el señor!

Jehová, señor de la tormenta
Hace cesar el viento, tienes autoridad
Hace lo imposible y calma el mar
Disuelve las olas, puedes ordenar
Nos da bonanza y disipa las tinieblas
Aviva la esperanza y restaura la fe
Tu voz tiene el poder
¡Ordena y la tormenta te obedecerá!

Aleluya (el señor de la tormenta está en el mar)
Aleluya (el viento y el mar no pueden resistir a su mandato)
Aleluya (se aquietan las aguas y cesa el vendaval)
Aleluya (¡el señor está entre nosotros!)
Aleluya...

Escrita por: Eduardo Schenatto