395px

En los Ojos de Guernica (Un Corto Verano en La Mancha)

Dance Of Days

Nos Olhos de Guernica (Um Curto Verão em La Mancha)

O cavaleiro errante avança
com o coração em chamas.
Seu escudeiro não diz uma palavra.
Os gigantes de pedra aguardam
jogando cartas.
- Avante!
- Avante!
- Estou aqui pra lutar!

Sprays na parede dão a nova ordem.
Garrafas acesas de ódio e napalm
queimam as flores de Vandré no jardim.

Dulcinéia, oh doce princesa,
me perdoa por perder a vida
em luta com dragões no mar.
Me desculpa por bater os braços
e afundar ao ver que nunca soube nadar.

!Ya Basta!
O verão acabou
quando Durruti ficou sem munição
e Guernica tornou-se a maldição
que nem mesmo Che soube como controlar.

E quem vai pagar
agora que teu olhar só mira ao céu
e teus lábios são tão frios criança...

Então escalei tanques em Pequim
e ainda assim não pude ver
se você estava ali na multidão.
Li todos versos de Brecht
e não encontrei mensagens e recados
pra fugir outra vez
ao quarto onde o grande irmão
não pode nos ouvir e
nada mais importa, só você aqui
enquanto a primavera arde
por toda Paris.

São portões fechados
que não te deixam entrar.
Teus irmãos te trancaram pra fora
e agora também jogam
cartas com o diabo.
E, você sabe,
a noite os lobos saem pra cantar...

O monitor acende o nome,
os jornais tem a sua foto
e os intelectuais romantizam
sobre dias que nunca verão.
Os comitês votaram outro protesto,
os estudantes voltaram,
o feriado acabou
e seu corpo ficou esquecido ao chão.

En los Ojos de Guernica (Un Corto Verano en La Mancha)

El caballero errante avanza
con el corazón en llamas.
Su escudero no dice una palabra.
Los gigantes de piedra esperan
jugando cartas.
- ¡Adelante!
- ¡Adelante!
- ¡Estoy aquí para luchar!

Los sprays en la pared dan la nueva orden.
Botellas encendidas de odio y napalm
queman las flores de Vandré en el jardín.

Dulcinea, oh dulce princesa,
perdóname por perder la vida
luchando con dragones en el mar.
Discúlpame por mover los brazos
y hundirme al ver que nunca supe nadar.

¡Ya Basta!
El verano terminó
cuando Durruti se quedó sin munición
y Guernica se convirtió en la maldición
que ni siquiera Che supo controlar.

Y quién pagará
ahora que tu mirada solo apunta al cielo
y tus labios son tan fríos, niño...

Entonces escalé tanques en Pekín
y aún así no pude ver
si estabas allí en la multitud.
Leí todos los versos de Brecht
y no encontré mensajes ni recados
para escapar otra vez
al cuarto donde el Gran Hermano
no puede escucharnos y
nada más importa, solo estás tú aquí
mientras la primavera arde
por toda París.

Son puertas cerradas
que no te dejan entrar.
Tus hermanos te han encerrado afuera
y ahora también juegan
cartas con el diablo.
Y, lo sabes,
por la noche los lobos salen a cantar...

El monitor enciende tu nombre,
los periódicos tienen tu foto
y los intelectuales romantizan
sobre días que nunca verán.
Los comités votaron por otro protesta,
los estudiantes regresaron,
el feriado terminó
y tu cuerpo quedó olvidado en el suelo.

Escrita por: Dance of Days