Silenciosamente, Repentinamente
El destino está atado
Bajo las olas
Quemando a través de los años
Erosionando el tiempo
Los sueños de mañana
Nadie los ve
El hombre enfermo
De una sola sangre
No escucha gritos
La inmolación llega
Silenciosamente
Todos caemos
Todos morimos
El destino tira de mí
La muerte, tan silenciosa
Desgarrado
Roto y débil
La muerte, tan repentinamente
El destino tira de mí
La muerte, tan silenciosa
Desgarrado
Roto y débil
La muerte, tan repentinamente
El destino tira de mí
La muerte, tan silenciosa
Desgarrado
Roto y débil
La muerte, tan repentinamente