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Heridas Que Nunca Sanan

Defuntos

Feridas Que Nunca Saram

Durante horas peregrino para uma direcção condenada
Vendo paisagens falecendo no horizonte, tão turvas que me cegam
No pensamento vagueio imaginado como será o fim
Talvez o princípio de algo nunca acabado, nunca escrito
Sob o tecto que me guarda, alimento-me de tragédias
Descanso numa paz que me engana, que me corrói
Longos monólogos deixam a agonia penetrar, para durar
De diferentes formas, observo aquilo que me dói e admiro
O deleite com feição de carne e pureza
Caminho em tempos envelhecidos e ruínas, na presença de figuras tranquilas
Em montanhas sombrias e lagos vazios o toque natural revela-se
O atrito de algo nunca atingível… o odor de algo memorável
Imperfeições sangrentas abatem esta existência fútil
Estruturas frágeis e únicas enegrecem e balançam a vontade de viver
Com a corda na mão, decido o final
Olhos nos olhos, a fortaleza cai sem se levantar, sem reagir
Imune ao momento, a Morte marcha sem olhar para trás
Sinto lamentos interiores no seio do mundo, sentidos por mim,
não vistos por ninguém
Os tempos vindouros perturbam o calado eternamente com tristeza
A mágoa finalmente chegou…

Heridas Que Nunca Sanan

Durante horas peregrino hacia una dirección condenada
Viendo paisajes muriendo en el horizonte, tan borrosos que me ciegan
En el pensamiento divago imaginando cómo será el fin
Tal vez el principio de algo nunca terminado, nunca escrito
Bajo el techo que me resguarda, me alimento de tragedias
Descanso en una paz que me engaña, que me corroe
Largos monólogos dejan que la agonía penetre, para perdurar
De diferentes formas, observo aquello que me duele y admiro
El deleite con facciones de carne y pureza
Camino en tiempos envejecidos y ruinas, en presencia de figuras tranquilas
En montañas sombrías y lagos vacíos el toque natural se revela
El roce de algo inalcanzable... el olor de algo memorable
Imperfecciones sangrientas derriban esta existencia fútil
Estructuras frágiles y únicas se ennegrecen y tambalean la voluntad de vivir
Con la cuerda en la mano, decido el final
Ojos en los ojos, la fortaleza cae sin levantarse, sin reaccionar
Inmune al momento, la Muerte marcha sin mirar atrás
Siento lamentos interiores en el seno del mundo, percibidos por mí,
no vistos por nadie
Los tiempos venideros perturban el silencio eternamente con tristeza
El dolor finalmente llegó...

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