Divine Embrace
Neeno combs her hair and checks her make-up
In the mirror of the closet door
Others wouldn't face this day with gladness
But for Neeno it is not a chore
She's headed down to Tupelo
She's found a treasure in that place
And though she knows her grandad's growing old
A voice within says it's OK
In the divine embrace
Sleeping in the chair amidst the pillows and the children
He is quite a sight
But like the golden dawn he wakes
And manages a smile that fills the room with light
And we are all at once made rich
We see the Saviour in his face
He has lived a life of godliness
And soon he must complete his race
In the divine embrace
The sights and sounds that bless this home
Fill our hearts with grace
It's easy here to feel the arms
Of God's divine embrace
Sleeping in the chair amidst the pillows and the children
He is quite a sight
But like the golden dawn he wakes
And manages a smile that fills the room with light
And we are all at once made rich
We see the Saviour in his face
He has lived a life of godliness
And soon he must complete his race
In the divine embrace
Abrazo Divino
Neeno peina su cabello y revisa su maquillaje
En el espejo de la puerta del armario
Otros no enfrentarían este día con alegría
Pero para Neeno no es una tarea
Ella se dirige a Tupelo
Ha encontrado un tesoro en ese lugar
Y aunque sabe que su abuelo está envejeciendo
Una voz interior le dice que está bien
En el abrazo divino
Durmiendo en la silla entre los cojines y los niños
Es todo un espectáculo
Pero como el amanecer dorado se despierta
Y logra una sonrisa que llena la habitación de luz
Y de repente todos somos enriquecidos
Vemos al Salvador en su rostro
Ha vivido una vida de piedad
Y pronto debe completar su carrera
En el abrazo divino
Las vistas y sonidos que bendicen este hogar
Llenan nuestros corazones de gracia
Es fácil sentir aquí los brazos
Del abrazo divino de Dios
Durmiendo en la silla entre los cojines y los niños
Es todo un espectáculo
Pero como el amanecer dorado se despierta
Y logra una sonrisa que llena la habitación de luz
Y de repente todos somos enriquecidos
Vemos al Salvador en su rostro
Ha vivido una vida de piedad
Y pronto debe completar su carrera
En el abrazo divino