Mithrandir's tale
When evening in the Shire was grey
His footsteps on the Hill were heard;
Before the dawn he went away
On journey long without a word.
From Wilderland to Western shore,
From northern waste to southern hill,
Through dragon-lair and hidden door
And darkling woods he walked at will.
With Dwarf and Hobbit, Elves and Men,
With mortal and immortal folk,
With bird on bough and beast in den,
In their own secret tongues he spoke.
A deadly sword, a healing hand,
A back that bent beneath its load;
A trumpet voice, a burning brand,
A weary pilgrim on the road.
A lord of wisdom throned he sat,
Swift in anger, quick to laugh;
An old man in a battered hat
Who leaned upon a thorny staff.
He stood upon the bridge alone
And Fire and Shadow both defied;
His staff was broken on the stone,
In Khazad-dum his wisdom died.
El relato de Mithrandir
Cuando la tarde en la Comarca era gris
Sus pasos en la colina se escuchaban;
Antes del amanecer se fue
En un largo viaje sin decir palabra.
Desde Tierras Salvajes hasta la costa occidental,
Desde el páramo del norte hasta la colina del sur,
A través de la guarida del dragón y la puerta oculta
Y los bosques oscuros caminaba a su antojo.
Con Enanos y Hobbits, Elfos y Hombres,
Con seres mortales e inmortales,
Con pájaros en las ramas y bestias en sus guaridas,
En sus propias lenguas secretas hablaba.
Una espada mortal, una mano sanadora,
Una espalda que se doblaba bajo su carga;
Una voz de trompeta, una marca ardiente,
Un peregrino cansado en el camino.
Un señor de sabiduría sentado en su trono,
Rápido en la ira, pronto en reír;
Un anciano con un sombrero desgastado
Que se apoyaba en un bastón espinoso.
Él se paró solo en el puente
Y desafió tanto al Fuego como a la Sombra;
Su bastón se rompió en la piedra,
En Khazad-dum su sabiduría murió.