Oitenta e Quatro
O alarme soou tatuando ao ouvido o caminho que sempre seguiu... Um sentido controlado, já ha muito não pensa aonde vai, só segue e segue. Todo dia na mesma hora, espera com a sua sacola na rua 13 de março, no sinal. A lotação pára e então sobe depressa pra não cair no arrancar quando o sinal abrir.
A mesma rotina, milhares de vidas fazendo igual. Habitat é cidade, da tenra idade, até o final.
E por todos nós Josés e Marias. A mesma rotina, a labuta diária. Mas ainda nos resta a idéia, a imaginação. Seja indo de carro ou lotação.
Toma banho e desce depressa! Nem adianta tanto essa pressa, vai ficar parado por horas num circo. Olha só, veste a mesma roupa, tem a mesma dor de cabeça, daquelas de quando passa da hora de almoçar...
A mesma rotina, milhares de vidas fazendo igual. Habitat é cidade, da tenra idade, até o final.
Homo sapiens resumindo tanta gente diferente de aparência, credo, opinião, de política, costumes e posição, mas unidos por um cordão umbilical, a maldita rotina. Mas que porra de Zoológico, não venha nos generalizar! Temos um imenso prazer em não sermos iguais.
Ochenta y Cuatro
La alarma sonó tatuando en el oído el camino que siempre siguió... Un sentido controlado, hace mucho que no piensa a dónde va, solo sigue y sigue. Todos los días a la misma hora, espera con su bolsa en la calle 13 de marzo, en el semáforo. El autobús se detiene y luego sube rápido para no caer al arrancar cuando el semáforo se abra.
La misma rutina, miles de vidas haciendo lo mismo. El hábitat es la ciudad, desde temprana edad hasta el final.
Y por todos nosotros, Josés y Marías. La misma rutina, la lucha diaria. Pero aún nos queda la idea, la imaginación. Ya sea yendo en carro o en autobús.
¡Date prisa y baja rápido! No sirve de mucho tanta prisa, vas a estar parado por horas en un circo. Mira, viste la misma ropa, tiene el mismo dolor de cabeza, de esos que te dan cuando se pasa la hora de almorzar...
La misma rutina, miles de vidas haciendo lo mismo. El hábitat es la ciudad, desde temprana edad hasta el final.
Homo sapiens resumiendo tanta gente diferente en apariencia, credo, opinión, política, costumbres y posición, pero unidos por un cordón umbilical, la maldita rutina. ¡Pero qué mierda de Zoológico, no nos generalices! Tenemos un inmenso placer en no ser iguales.
Escrita por: Marcelo Ferreira