Triste purahéi
Pido sus luces a las estrellas
Y su dulzura al ñasãindy
Para cantarte esta querella
Que llena el alma de mba'asy
Por ti, bien mío, yo lloro y canto
De día y de noche cheangekói
Y en las notas de mi quebranto
Constantemente che rohenói
Cuánto te quiero, luz de mi vida
Es muy posible ndereapreciái
Y mis palabras tiernas y sentidas
Al mar las tiras del tesarái
Pobre guitarra que implora en vano
Mi bien querida nohenduséi
El verso mío traga el arcano
Nada en mi vida naiporãvéi
Por eso canto tan sin remedio
Con triste acento de jahe'o
Mi alma está llena de amargos de ellos
Sólo la muerte che aha'ãrõ
Pero, mi niña, oiga este ruego
No te atormentes si muero yo
Sólo recuerde mi adiós postrero
Que aquí te entrega che korasõ
Pero, mi niña, oiga este ruego
No te atormentes si muero yo
Sólo recuerde mi adiós postrero
Que aquí te entrega che korasõ
Triste purahéi
Pido sus luces a las estrellas
Y su dulzura al ñasãindy
Para cantarte esta queja
Que llena el alma de tristeza
Por ti, bien mío, yo lloro y canto
De día y de noche me desahogo
Y en las notas de mi quebranto
Constantemente te recuerdo
Cuánto te quiero, luz de mi vida
Es muy posible que no lo aprecies
Y mis palabras tiernas y sentidas
Al mar las tiras del olvido
Pobre guitarra que implora en vano
Mi bien querida no me escucha
El verso mío traga el secreto
Nada en mi vida tiene sentido
Por eso canto tan sin remedio
Con triste acento de desahogo
Mi alma está llena de amargos recuerdos
Sólo la muerte me espera
Pero, mi niña, escucha este ruego
No te atormentes si muero yo
Sólo recuerda mi adiós final
Que aquí te entrega mi corazón
Pero, mi niña, escucha este ruego
No te atormentes si muero yo
Sólo recuerda mi adiós final
Que aquí te entrega mi corazón
Escrita por: Aristóbulo Aguilera, Félix Giménez Gómez