Manhã do Juizo
Sonhei que a manhã do juízo
Rompeu ao tocar o clarim
Sonhei que as nações, junto ao trono
Reunidas estavam, enfim
Um anjo glorioso descendo
Se pôs sobre a terra e o mar
A mão para o céu apontando
Jurou não haver mais tardar
Milhões de perdidos choravam
Em clamor, tristezas e ais
Os vales bradavam aos montes
Mas, oh, era tarde demais
O rico surgiu, mas seu ouro
Em pó, a ferrugem desfez
A conta com Deus contraída
É grande demais desta vez
Estavam ali poderosos
Não tinham, contudo, poder
No livro, os anjos acharam
Nenhuma grandeza conter
Milhões de perdidos choravam
Em clamor, tristezas e ais
Os vales bradavam aos montes
Mas, oh, era tarde demais
Mañana del Juicio
Soñé que la mañana del juicio
Se rompió al sonar el clarín
Soñé que las naciones, junto al trono
Estaban reunidas, al fin
Un ángel glorioso descendiendo
Se posó sobre la tierra y el mar
Apuntando hacia el cielo con la mano
Juró que no habría más demora
Millones de perdidos lloraban
En clamor, tristezas y lamentos
Los valles gritaban a las montañas
Pero, oh, era demasiado tarde
El rico apareció, pero su oro
Se convirtió en polvo, la herrumbre lo deshizo
La deuda contraída con Dios
Es demasiado grande esta vez
Estaban allí los poderosos
Pero no tenían poder alguno
En el libro, los ángeles encontraron
Que ninguna grandeza podían contener
Millones de perdidos lloraban
En clamor, tristezas y lamentos
Los valles gritaban a las montañas
Pero, oh, era demasiado tarde
Escrita por: Rev. Bert Shadduck / L. L. Pickett