395px

Un alma desanimada

Eli Salustiano

A Alma abatida

Se tu, minh'alma, a Deus suplicas,
E não recebes, confiando fica
Em Suas promessas, que são mui ricas,
E infalíveis pra te valer.
Por que te abates, ó minha alma?
E te comoves, perdendo a calma?
Não tenhas medo, em Deus espera,
Porque bem cedo, Jesus virá.
Ele intercede por ti, minh'alma;
Espera nEle, com fé e calma;
Jesus de todos teus males salva,
E te abençoa, dos altos céus.
Terás em breve, as dores findas,
No dia alegre da Sua vinda;
Se Cristo tarda, espera ainda
Mais um pouquinho, e O verás.

Un alma desanimada

Sé tú, mi alma, a Dios suplicas,
Y no recibes, confiando queda
En Sus promesas, que son muy ricas,
E infalibles para ayudarte.
¿Por qué te desanimas, oh mi alma?
¿Y te conmueves, perdiendo la calma?
No tengas miedo, en Dios espera,
Porque muy pronto, Jesús vendrá.
Él intercede por ti, mi alma;
Espera en Él, con fe y calma;
Jesús de todos tus males te salva,
Y te bendice, desde los altos cielos.
Pronto tendrás tus dolores terminados,
En el día alegre de Su venida;
Si Cristo tarda, espera aún
Un poquito más, y lo verás.

Escrita por: