Percanterio
Lá na bailanta das percantas a chinalhada gaviona
Cadelhudas, redomonas, andam alçadas na sala
No tilintar das chilenas a noite fica pequena
E a gaita por gosto fala. E a gaita por gosto fala
(E dá-lhe canha que é a sanha dessas loucas
Uma noite é coisa pouca, é coisa pouca
Não sente quem bota o freio
O golpe feito na boca
E não tem nada, não tem nada
Vamo até de madrugada de cola atada
Gineteando campo a fora só chora
Quem vem de baixo da espora)
Atrás de caras pintadas andam olheiras comuns
O riso de cada um pelo preço de ocasião
Patronas que eram ventenas
Hoje sujeitam-se às penas de viver de mão-em-mão
De viver de mão-em-mão
Na prosa da cafetina ficam carreiras atadas
Chinas já redemoniadas quietas de rédeas no chão
As queixas de porco gaxo no riso da oito baixo
Vão arrastando a ilusão. Vão arrastando a ilusão
E quando a dona ressaca
Vem no mormaço do dia
Já se mandaram a la cria
Os que aqui pediram vaga
Pelo descaso do apreço
Pagam de dia o preço
Que de noite ninguém paga
Percanterio
En la fiesta de las mujeres, el alboroto de la multitud
Con sus cabellos largos, sus faldas amplias, caminan con orgullo por la sala
Con el tintineo de las espuelas, la noche se hace pequeña
Y la gaita habla por placer. Y la gaita habla por placer
(Y toman licor, es la locura de estas mujeres
Una noche es poco, es poco
No siente quien pone freno
El golpe en la boca
Y no hay nada, no hay nada
Vamos hasta la madrugada atados de cola
Montando a caballo por el campo, solo llora
Quien viene de abajo de la espuela)
Detrás de caras pintadas hay ojeras comunes
La risa de cada uno al precio de la ocasión
Patronas que eran reinas
Hoy se someten a las penas de vivir de mano en mano
De vivir de mano en mano
En la charla de la madame, se trazan carreras
Mujeres ya redemoniadas, quietas con las riendas en el suelo
Los lamentos de cerdo gordo en la risa de la ocho baja
Van arrastrando la ilusión. Van arrastrando la ilusión
Y cuando la dueña de la resaca
Llega en el bochorno del día
Ya se han ido con la cría
Los que pidieron lugar aquí
Por el desdén del aprecio
Pagan durante el día el precio
Que de noche nadie paga