395px

La Marca del Dolor

Emerson Augusto

A Marca da Dor

A cruz no chão
Ao seu lado um carrasco e o martelo na mão
Olhando os pregos e a multidão
Sentiu grande vazio no seu coração
Pegaram o mestre deitaram sobre a cruz
Abriram seus braços não viram sua luz
Juntaram seus pés chamaram o carrasco
Ele se achegou
E ao lado do mestre se agachou

E o martelo subiu, subiu, subiu
Sobre os pregos desceu, desceu, desceu
E bateu, bateu, bateu, bateu

Ergueram a cruz lá estava pregado do
Mundo a luz
Nenhum gemido sequer soltou
Todos viram em seu rosto a marca da dor
Seu sangue jorrando, batendo no chão
Viu em todos os homens a ingratidão
Mas não se irou peidu ao pai perdão e o
Pai perdoou
Recebeu seu espiríto e chorou

Sua cabeça tombou, tombou, tombou
Sobre o peito caiu, caiu, caiu
E morreu, morreu, morreu, morreu

Tudo em silêncio, nem as aves cantavam
Nem um som se ouvia
Maria olhou a tumba vazia e ninguém se
Lembrou
Que era o terceiro dia a tampa do túmulo
Estava caída
Meu mestre já tinha voltado à vida
Onde está o meu mestre gritava maria
Quem o escondeu
Uma voz conhecida se fez ouvir
Quem procuras maria eis-me aqui, eis-me aqui
Ao teu lado estou, estou, estou
Estou vivo, estou vivo, estou vivo,
Vivo estou.

La Marca del Dolor

La cruz en el suelo
A su lado un verdugo con el martillo en la mano
Mirando los clavos y la multitud
Sintió un gran vacío en su corazón
Tomaron al maestro y lo acostaron en la cruz
Abrieron sus brazos, no vieron su luz
Juntaron sus pies, llamaron al verdugo
Él se acercó
Y al lado del maestro se agachó

Y el martillo subió, subió, subió
Sobre los clavos bajó, bajó, bajó
Y golpeó, golpeó, golpeó, golpeó

Levantaron la cruz, ahí estaba clavada la
Luz del mundo
No soltó ni un gemido
Todos vieron en su rostro la marca del dolor
Su sangre brotando, golpeando el suelo
Vio en todos los hombres la ingratitud
Pero no se enojó, pidió perdón al padre y el
Padre perdonó
Recibió su espíritu y lloró

Su cabeza cayó, cayó, cayó
Sobre el pecho cayó, cayó, cayó
Y murió, murió, murió, murió

Todo en silencio, ni los pájaros cantaban
No se escuchaba ningún sonido
María miró la tumba vacía y nadie se
Acordó
Que era el tercer día, la tapa del sepulcro
Estaba caída
Mi maestro ya había vuelto a la vida
¿Dónde está mi maestro? gritaba María
¿Quién lo escondió?
Una voz conocida se hizo oír
¿A quién buscas, María? Aquí estoy, aquí estoy
A tu lado estoy, estoy, estoy
Estoy vivo, estoy vivo, estoy vivo,
Vivo estoy.

Escrita por: