Na Madrugada dos Galos
Parece que a madrugada levou um susto dos galos
Largou o sol num regalo no céu lá de atrás da figueira
Já fazia uns quantos mates, com jujos de primavera
Que eu sorvia na espera dos gateados na mangueira
Com permisso do galpão e de uma prece sinuela
Encilhei junto com a estrela o meu flor de gateado-oveiro
Mirei distante o nascente no horizonte da porteira
E o sol ponteou na figueira, luzindo as pratas do apero
Canta a barbela do freio ao som que espora faz
Toreando caraguás, com espinho batendo espinho
Contraponto de campanha ou um prenúncio de guerra
De um touro escavando a terra, só pra mudar meu caminho
Um joão-grande debruçou-se lá no alto da coxilha
Suas asas de flexilha, emponchadas de manhãs
Veio um murmúrio de sanga recém pisada de cascos
Retemperada com pastos da várzea de algum tajã
E o sol vai repontando com olhos de sesmaria
Já vinha alto no dia pro tranco mui lerdo do gado
E o gateado oveiro, cingindo aspa e presilha
Sujeitava uma novilha firmando um ritual sagrado
A coronilha do campo cimbrava ao gosto do vento
Voejando o pensamento que a tempo ganhou essência
Parece que às vezes se perde da alma por entre a pampa
Que até minha sombra se estampa com um jeitão de querência.
En la Madrugada de los Gallos
Parece que en la madrugada los gallos dieron un susto
Dejaron el sol como regalo en el cielo detrás de la higuera
Ya había tomado unos cuantos mates, con aromas de primavera
Que sorbía esperando a los gateados en la manga
Con permiso del galpón y de una oración gaucha
Ensillé junto con la estrella mi caballo gateado
Miré lejos el naciente en el horizonte del portón
Y el sol brilló en la higuera, iluminando las riendas del apero
Canta la campanilla del freno al sonido que las espuelas hacen
Toreando caraguás, con espinos chocando espinos
Contrapunto de campo o un presagio de guerra
De un toro cavando la tierra, solo para cambiar mi rumbo
Un halcón se inclinó allá arriba en la colina
Sus alas de flecha, empapadas de mañanas
Vino un murmullo de arroyo recién pisado por cascos
Refrescado con pastos de la vega de algún tajamar
Y el sol va asomando con ojos de estancia
Ya venía alto en el día para el paso lento del ganado
Y el caballo gateado, con riendas y presilla
Sujetaba una vaquilla afirmando un ritual sagrado
La coronilla del campo se inclinaba al gusto del viento
Volando el pensamiento que a tiempo ganó esencia
Parece que a veces se pierde del alma entre la pampa
Que hasta mi sombra se imprime con un aire de añoranza.
Escrita por: Joca Martins / Gujo Teixeira / Fabiano Bacchieri