Recuerdo
Qué preocupaciones, qué problemas
Enmarcadas por cuatro paredes
En el centro estás tú
Y en mí una herida de nostalgia
Bebo de mí mismo en un vaso
Aferrándome a mi cigarrillo
Llamas ardientes, humo y polvo
Me convierto en fuego a medianoche
Los relojes suenan para sí mismos
Espero por mí mismo
¿A dónde voy?
¿A quién se cierra mi ventana?
Las luces se apagan por sí mismas
Duermo mis propios sueños
Mis ojos se quedan hasta la mañana
Aun así, no estoy solo
Tú estás presente
Hay añoranza
Lo que nos queda a nosotros
Malditos dolores
Está tu ausencia
Lo que nos queda a nosotros
Malditos dolores