Quemé tu imagen
Quemé tu imagen
con la añoranza como combustible
y la llama era azul
como mi dolor
Vacíe mi vaso
de la gota más amarga
y saqué tus cartas
de mi cesta
Vi tus ojos
consumidos por el fuego
Ojos que una vez
me encendieron
Todo lo que quedó
fue cenizas y hollín
y un camino
que se siente desolado
y largo
Tiré tu chaqueta
colgaba en el pasillo
la dejaste allí
a propósito
Vacíe mi vida
de todo lo que era tuyo
y aún así
tú vienes aquí
Lo que sea que busques
no queda nada
de lo que una vez tuvimos
Todo lo que queda
es cenizas y hollín
de la imagen que quemé
una vez